El responsable de la Base de Mantenimiento de Adif en Hornachuelos ha explicado ante la Guardia Civil que el tramo de carril de 42 metros reemplazado el 13 de febrero, situado a más de un kilómetro del punto del siniestro de Adamuz y dentro de las tareas de reconstrucción de la vía, “acumulaba varios desperfectos que se encontraban en seguimiento”. Por ello se optó por sustituirlo para “eliminar posibles peligros” y “aprovechando que se disponía de los medios humanos y materiales necesarios dentro de la obra de reparación”, sin que en aquel momento se pusiera en conocimiento del juzgado, que descubrió dicho cambio durante una inspección sobre el terreno.
De acuerdo con las manifestaciones recogidas por la Benemérita en un informe remitido a la jueza del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción n.º 2 del Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), al que ha tenido acceso Europa Press, el jefe de mantenimiento ha señalado que la decisión “se debió a un criterio de mantener la infraestructura con mayor seguridad”. Ha precisado también que ese carril procedía “de la obra inicial realizada en el año 1992 y no entraba dentro de la reforma parcial que se realizó en mayo de 2025”.
Según ha relatado, esta primera sustitución se ejecutó por indicación suya y con el visto bueno del equipo técnico de Ineco, “todo ello para eliminar cualquier tipo de riesgo en la infraestructura”. Ha concretado que el carril estaba “entre los dos desvíos, norte y sur, que fueron sustituidos en la obra de mayo de 2025, concretamente en el desvío 632, a 1.500 metros aproximadamente de donde se produjo el accidente”.
Respecto a una segunda sustitución, se llevó a cabo en el hilo paralelo al anterior, en el punto kilométrico 317,300, entre los días 3 y 4 de marzo, como ya trascendió, y obedeció a “instrucciones que recibió el manifestante por parte del subdirector de Operaciones de Mantenimiento”, quien, sin embargo, no le detalló “el motivo de esa modificación”.
Sobre esta actuación, el jefe de mantenimiento ha indicado que una semana antes, en la noche del 26 al 27 de febrero, “por parte de personal de la Estación de Mantenimiento de Hornachuelos trasladaron dos cupones, 36 metros, que se encontraban en Alcolea hasta la zona de Adamuz --dicho material era del Departamento de Construcción, ya que esos cupones eran de dureza 350--”.
Ha añadido que en un primer momento le comunicaron “en principio que ese traslado de material era para la realización de una sustitución sin más detalles”. Posteriormente, el subdirector de Operaciones de Mantenimiento les precisó que “era para la sustitución de un cupón en Adamuz, sin transmitirles quién tenían que ejecutar”.
Ya el 3 de marzo, ha proseguido, recibió la orden directa del subdirector de Operaciones de Mantenimiento indicándole que su propio equipo debía encargarse de dicha sustitución. No obstante, le advirtió de que “debido a que el cupón era de dureza 350, la sustitución de ese tipo de material lo debía realizar el Departamento de Construcción”.
“Dudas” del jefe de mantenimiento ante un cambio “sin justificación”
En su declaración, el responsable de mantenimiento ha expuesto que trasladó sus “dudas ante la actuación, primero porque el material era de una dureza de 350 y es del Departamento de Construcción y por otro lado, porque con la orden de sustitución no dieron ninguna justificación técnica”. A su juicio, “tendría que haber un respaldo legal para la actuación, teniendo en cuenta que ese cupón no presentaba desperfecto”.
Preguntado por qué en la primera sustitución no planteó objeciones y sí lo hizo en la segunda, ha explicado que accedió a la inicial porque ya disponían del carril necesario y con ello se eliminaban “varios defectos que se encontraba en seguimiento”. Además, al estar “al encontrarse en la zona norte a más de 1.500 metros del lugar en el que se estaban haciendo las reparaciones por el accidente”, entendió que no interfería en el escenario del siniestro.
En relación con la segunda sustitución, ha justificado sus reservas en que “ese cupón no presentaba ningún desperfecto y tampoco dieron justificación técnica”, motivo por el que mostró sus “reticencias”. Ha añadido que, desde que ocupa su puesto, no había recibido antes una instrucción de sustituir un cupón sin soporte técnico. Pese a ello, finalmente se limitó a cumplir la orden recibida.
Aviso “urgente” y comunicación a la jueza
En este segundo caso, personal de Adif llevó a cabo el cambio de un carril de 36 metros durante la noche del 3 al 4 de marzo, tras un aviso “urgente” remitido el 23 de febrero por el taller suministrador, que alertaba de “un problema de trazabilidad”, según se desprende de los intercambios entre el taller, la empresa Arcelor Mittal y técnicos de Adif. En esas fechas, el tráfico ferroviario sobre esos carriles se había restablecido el 17 de febrero.
Adif informó el día 2 a la magistrada de que tenía previsto proceder a la sustitución del carril, mientras que el día 4, ya ejecutado el cambio, la jueza ordenó a la entidad que se abstuviera de realizar trabajos que afectaran a ese tramo sin un preaviso mínimo de 15 días y condicionando cualquier intervención a la previa autorización judicial.
Traslado de carriles por orden verbal de “Presidencia de Adif”
En cuanto al movimiento de tramos de carril desde el lugar del accidente hasta la estación de Hornachuelos, el jefe ha manifestado que “la orden vino dada desde Presidencia de Adif”, que llegó “por teléfono” a su jefe de área y fue transmitida “verbalmente” al equipo de mantenimiento, sin que se emitiera parte escrito ni documentación de respaldo, según ha señalado ante los agentes.
Ha detallado que esa instrucción “se impartió una vez que fueron localizados todos los cuerpos” de las víctimas mortales, el jueves 22 de enero, cuatro días después del accidente. Fue entonces cuando se ordenó el traslado de los tramos de cupones a Hornachuelos, operación que se ejecutó durante la noche del 22 y a lo largo del día 23. Más adelante, a petición de una integrante de la CIAF, el 3 de febrero se movió un cupón adicional de 2,32 metros.
Interrogado sobre la razón por la que se retiraron los carriles afectados desde la zona del siniestro hasta la base de mantenimiento, ha indicado que se hizo “por condicionantes climatológicos y la previsión de entrada de maquinaria pesada en la zona, con la intención de salvaguardarlos”, tal y como ya había sostenido el propio ente público y un informe de Ineco difundido semanas atrás.
En lo que respecta a otros traslados de material desde Adamuz a Hornachuelos, ha precisado que se efectuaron entre los días 30 y 31 de enero, del 2 al 3 de febrero y del 4 al 5 de febrero, con el objetivo de “salvaguardar el material de posible destrucción o alteración”, sin que él tenga constancia de si existía “autorización de Guardia Civil o de la autoridad judicial”.
Custodia y seguridad del material en Hornachuelos
Al ser consultado por las medidas de protección en la estación de Hornachuelos, el jefe de mantenimiento ha indicado que “cuentan con vallado perimetral y cerramiento de las puertas”; que “generalmente hay personas durante las 24 horas”, y que, en caso de ser necesario, “se instalarán otras medidas de seguridad que se consideren necesarias para mejor custodia”.
No obstante, en una declaración posterior ante los investigadores, el propio responsable ha admitido que el material se almacena en una zona exterior “dado el volumen, ya que no es factible su custodia dentro de las naves de almacienamiento, quedando los cupones sin vigilancia, tanto de personal como de grabación”.
En caso de que las medidas actuales se consideren insuficientes, ha solicitado que “se indique expresamente en qué condiciones debe quedar o incrementar la protección para que Adif realice gestiones necesarias, e incluso si fuera necesario trasladar a otro lugar donde cumpla con condicionantes requeridos”, al recalcar que “el recinto no dispone de control de acceso de personal, siendo personal de varias empresas las que a diario entran en las instalaciones”.