La Fiscalía reclama penas de prisión de entre 12 y 5 años para nueve varones a los que considera integrantes de un grupo criminal dedicado al tráfico de cocaína que, según la acusación, hacían llegar a Cantabria desde otras comunidades autónomas.
La vista preliminar por un presunto delito de tráfico de drogas está fijada para este martes, a las 10.30 horas, ante la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Santander.
De acuerdo con el relato del ministerio público, uno de los procesados ejercía como responsable de la organización y otro actuaba como su principal colaborador; cuatro de ellos asumían las labores de transporte de la droga, otros dos se ocupaban de la venta al por menor de las sustancias estupefacientes y el último desempeñaba el papel de custodio del estupefaciente en su vivienda de Alcalá de Henares, en Madrid, según ha señalado el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.
La Fiscalía imputa a todos los encausados delitos contra la salud pública por sustancias que ocasionan grave daño, así como pertenencia a grupo criminal. Además, a uno de ellos le suma un delito de tenencia ilícita de armas, al hallarse en su domicilio armas prohibidas, y a otro un delito de atentado, al haber propinado un mordisco a un agente en el momento de su detención.
Para los dos acusados considerados como cabecillas del grupo, el ministerio fiscal solicita penas de nueve y ocho años de prisión, respectivamente, y para ambos la misma sanción económica de 200.000 euros.
En cuanto a dos de los transportistas, interceptados cuando trasladaban cinco kilos de cocaína ocultos en un compartimento habilitado específicamente en el vehículo, la acusación interesa para cada uno de ellos nueve años de cárcel y una multa de 150.000 euros.
Para los otros dos encargados del transporte, detenidos con un kilo de cocaína, la Fiscalía plantea para uno ocho años de prisión y 35.000 euros de multa, y para el otro diez años de cárcel por reincidencia y una multa de 40.000 euros. A este último se le atribuye igualmente un delito de tenencia ilícita de armas, por el que se solicitan dos años adicionales de prisión.
Respecto a los dos acusados de dedicarse a la venta al menudeo, la petición fiscal es de cinco años de prisión y 12.000 euros de multa para uno de ellos, y cinco años de privación de libertad y 15.000 euros de multa para el otro. Para este último, además, se reclama un año más de cárcel por un delito de atentado, derivado del mordisco que propinó al agente que procedía a su arresto.
Por último, para el procesado que, según la acusación, almacenaba la droga en su domicilio de Alcalá de Henares, en Madrid, la Fiscalía solicita una condena de ocho años de prisión y una multa de 36.000 euros.