Las acusaciones han reiterado su solicitud de una pena de 45 años de cárcel para J.R., el hombre procesado por el asesinato en mayo de 2023 de Maialen Mazón, que estaba embarazada de mellizos. Consideran que cuando le propinó 13 puñaladas, delante de su hija de dos años, actuó "con intención de matarla" y era "plenamente consciente de sus actos".
La defensa del procesado, que era el marido de la víctima, ha insistido a su vez en reclamar la libre absolución de J.R., al sostener que en el momento del crimen padecía una "desconexión brusca de la realidad", dentro de un "episodio disociativo" o "automatismo zombi", lo que, a su juicio, supone una eximente completa de responsabilidad penal.
Subsidiariamente, la defensa solicita que, si no se acepta esa eximente total, se le reconozca una eximente incompleta junto con la atenuante derivada de una grave adicción a bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas.
En la sesión del juicio celebrada este martes en la Audiencia Provincial de Álava, tanto la Fiscalía como las acusaciones particular y popular han confirmado su petición de 45 años de prisión para el acusado por el asesinato de Maialen.
Quería que Maialen abortara
No obstante, han introducido ligeras variaciones en una de las conclusiones de su informe final --que desarrollarán este miércoles en la última jornada de la vista oral--. Una de estas modificaciones resalta que el acusado solicitó al padre de la víctima que la persuadiera para que interrumpiera el embarazo y que, en esas mismas fechas, comentó a un amigo que Maialen "tenía que abortar".
El otro ajuste incluido en el informe del Ministerio Fiscal --al que se han sumado el resto de acusaciones-- precisa que el alcohol ingerido por J.R. en el bar donde estuvo antes de acudir a la habitación del apartahotel en el que fue apuñalada Maialen se limita a una copa de vino y un chupito y medio de orujo.