El Senado ha concedido este martes su Medalla de Oro a los presidentes de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, como reconocimiento a sus trayectorias políticas y como gesto de respaldo institucional a las dos ciudades autónomas tras la crisis migratoria registrada a finales de julio.
Durante la ceremonia, ambos dirigentes han subrayado la condición plenamente española de Ceuta y Melilla y la necesidad de reforzar su protección y la presencia del Estado. “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende, Ceuta es España”, ha proclamado Vivas.
En la misma línea, el presidente del Senado, Pedro Rollán, ha explicado que la Cámara Alta no solo distingue a Vivas e Imbroda, sino también a los habitantes de las dos ciudades. “Ceuta y Melilla son el lugar donde España comienza, donde el corazón de España palpita con más fuerza”, ha asegurado, destacando que son “baluartes de soberanía, de europeísmo y de convivencia” y reclamando el “compromiso permanente e incondicional” del Estado con ambas.
La crisis migratoria de julio marca el homenaje
Buena parte del acto ha girado en torno a la situación que vive Ceuta tras lo ocurrido los días 30 y 31 de julio, cuando, según ha relatado Vivas, “se utilizaron cerca de 100.000 personas para vulnerar las fronteras y, por tanto, para vulnerar la integridad territorial”, dejando una “huella dramática y dolorosa” y manteniendo a la ciudad “absolutamente alejada de la normalidad” dos meses después.
El presidente ceutí ha exigido el retorno a Marruecos de quienes entraron de forma masiva e irregular en esas jornadas y ha calculado en unas 15.000 las personas que aún permanecen en la ciudad. “Ceuta ha cambiado. Ceuta no es la misma que era el 29 de julio”, ha advertido, denunciando una merma de “libertad”, “tranquilidad” y “justicia”, así como el deterioro de los servicios públicos, la seguridad y la economía local.
En este contexto, Rollán ha pedido depurar responsabilidades e identificar a quienes incurrieron en “dejación de funciones” durante la crisis, al tiempo que ha puesto en valor la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la actuación de Vivas. “Él estuvo donde debía estar, en primera línea, protegiendo a la ciudad y a los suyos, anteponiendo el interés general a cualquier otra circunstancia personal”, ha subrayado.
Críticas al Gobierno y petición de más presencia del Estado y la UE
Vivas ha atribuido al Ejecutivo central la responsabilidad de no haber evitado los hechos y ha sostenido que las autoridades estatales debieron atender las advertencias previas, actuar tras el precedente de mayo de 2021 y desplegar “todos los medios y capacidades del Estado” para devolver la normalidad a Ceuta. A su entender, lo sucedido “se podía haber evitado” y que no se hiciera constituye una “tremenda injusticia”. Por ello, ha reclamado que los ceutíes puedan “conocer la verdad” y que se sienten las bases para “un antes y un después”.
Entre las prioridades que ha enumerado figuran una mayor implicación de la Unión Europea y del Estado en defensa, seguridad, justicia, sanidad y educación, así como una frontera “blindada de manera segura”. También ha planteado la creación de un mecanismo que permita reaccionar de forma “ágil” y eficaz ante episodios similares y ha insistido en que las decisiones soberanas de España sobre Ceuta y Melilla “no deben estar condicionadas por Marruecos”. “Queremos buenas relaciones con Marruecos, pero buenas relaciones que estén basadas en el respeto. Sin respeto no puede haber buenas relaciones”, ha enfatizado.
Imbroda defiende la españolidad y señala al Ejecutivo
Imbroda, por su parte, ha arremetido igualmente contra la gestión del Gobierno ante la presión en la frontera y ha acusado al Ejecutivo de “incapacidad, imprevisión, frivolidad” e “irresponsabilidad” durante los sucesos de julio. Ha citado como apoyos clave a Ceuta y Melilla la movilización ciudadana en toda España, la próxima visita de los Reyes y una resolución del Parlamento Europeo que, a su juicio, implica que “Europa apoya el futuro de ambas ciudades” y aporta “certidumbre”, “confianza” y “estabilidad”.
Además, ha reivindicado la españolidad de Ceuta y Melilla y ha rechazado los argumentos que cuestionan su pertenencia a España. “Melilla es España sin ningún tipo de ambage y sin ningún tipo de complejo”, ha proclamado. También ha vinculado el porvenir de Melilla a las elecciones del 29 de noviembre y ha expresado su deseo de que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, llegue a la Presidencia del Gobierno, al considerar que ha demostrado su “compromiso” y “lealtad” con las dos ciudades. En esa misma línea, Rollán ha cerrado el acto reclamando un Gobierno de la Nación “que esté a la altura de las circunstancias” y ha pedido que este reconocimiento contribuya a que la situación de Ceuta y Melilla “no caiga en el olvido”.
Ausencia del PSOE y críticas del PP
Ningún representante del PSOE ha acudido al acto en la Cámara Alta, una ausencia que el PP ha censurado. El secretario general de los populares, Miguel Tellado, ha lamentado la decisión socialista, que ha considerado “otro desprecio más” a Ceuta y Melilla. “Otro desprecio a Ceuta y Melilla y a los compatriotas que allí viven. Quedan 54 días para que volvamos a tener un gobierno que fomente la unidad y la concordia y destierre el frentismo que alimenta Sánchez”, ha escrito en su cuenta de la red social ‘X’.
Los miembros del PSOE en la Mesa del Senado ya habían votado en contra de la concesión de las Medallas de Oro a Vivas e Imbroda. Según fuentes socialistas, su rechazo obedece a que, a su juicio, se trata de “un uso partidista de la Cámara Alta nuevamente” y “no hay precedentes que lo justificasen”. “Antes se dio a los que fueron presidentes del Senado y en el 25 aniversario de la democracia, a los que habían sido presidentes autonómicos. No hay más”, han apuntado.