La denominada Armada de la Solidaridad con Ceuta ha reunido este fin de semana a decenas de embarcaciones privadas procedentes principalmente de la Costa del Sol y del Campo de Gibraltar para trasladar un mensaje de apoyo a la ciudad autónoma después de la entrada masiva de migrantes registrada los días 30 y 31 de julio.
Pese a su nombre, no se trata de una iniciativa de la Armada española ni de un dispositivo militar. Es una flotilla civil promovida por empresarios, navegantes y otras personas vinculadas a la sociedad civil que ha contado con la colaboración logística de Marina de Ceuta y con una recepción organizada en la ciudad.
La convocatoria se presentó bajo lemas como "Unidos por Ceuta, unidos por España", "El mar nos une. Ceuta nos llama" y "Todos somos Ceuta, España responde unida". Sus promotores la definieron desde el comienzo como una actuación "cívica y pacífica" destinada a expresar solidaridad, cercanía y respaldo a los ceutíes.
Sin embargo, durante las últimas horas el encuentro ha adquirido también una dimensión política. Algunos organizadores han utilizado su presencia en Ceuta para reclamar cambios en la gestión de la crisis, exigir responsabilidades al Gobierno y defender el retorno de los migrantes que no tengan derecho a permanecer en España.
Qué es la Armada de la Solidaridad y quién está detrás
La iniciativa comenzó a organizarse durante la segunda mitad de agosto y estaba inicialmente prevista para el día 23, pero las condiciones meteorológicas en el Estrecho obligaron a aplazarla hasta este fin de semana.
Entre sus promotores aparecen Marcos de Quinto, empresario y exdiputado de Ciudadanos; Amalio de Marichalar; Francisco Mier del Castillo; África León; Juan Núñez; Fernando Oltra y el empresario Pedro Rodríguez, que ha ejercido como uno de sus principales portavoces.
La idea inicial, según explicó Rodríguez a medios de Ceuta, nació entre un grupo de propietarios de barcos que buscaban una forma visible de transmitir su apoyo a la ciudad. A partir de ahí, la convocatoria se extendió a puertos deportivos, clubes náuticos, cofradías, escuelas y otros navegantes.
Los organizadores plantearon inicialmente un máximo de 60 embarcaciones, condicionado en parte por los amarres disponibles en Ceuta. Durante el sábado llegaron varias decenas de barcos y distintas informaciones situaron la participación en torno a 50 embarcaciones y unos 120 participantes.
El acto principal, este domingo en aguas de Ceuta
Las embarcaciones no cruzaron el Estrecho formando una única flota. Cada patrón salió desde su puerto de origen y fue llegando escalonadamente a Ceuta durante el sábado para evitar concentraciones en el puerto deportivo.
El programa reservaba para este domingo el principal acto visual de la iniciativa: una navegación conjunta por el litoral de Ceuta y una concentración en la Bahía Sur.
La previsión de los organizadores es que a los barcos llegados desde la Península se sumen embarcaciones ceutíes hasta acercarse al centenar. Canal Sur informó además de que estaba prevista la participación de tres helicópteros y que las embarcaciones hicieran sonar sus sirenas durante la concentración. La cifra final de participantes deberá conocerse una vez concluido el acto.
Amarres gratuitos y una recepción en Ceuta
La iniciativa ha contado con apoyo logístico en la ciudad.
Marina de Ceuta, dirigida por Mehdi Amin, puso sus instalaciones a disposición de los participantes y ofreció amarre gratuito a las embarcaciones inscritas. El programa también contempló una visita a la ciudad y una recepción con los navegantes.
Las informaciones difundidas antes de la llegada señalaban igualmente que habría una cena de bienvenida o de cortesía ofrecida por la Ciudad. La programación posterior situó el encuentro nocturno en el entorno del Club Náutico.
Este componente institucional es relevante para entender la controversia que surgió posteriormente entre Marcos de Quinto y un miembro del Gobierno ceutí.
De un acto de solidaridad a una plataforma con reivindicaciones políticas
Aunque la convocatoria se presentó inicialmente como una muestra de apoyo a los ciudadanos de Ceuta, algunos de sus impulsores han ido incorporando demandas políticas concretas.
Pedro Rodríguez afirmó durante la llegada que el objetivo era, por una parte, "solidarizarnos y apoyar" a Ceuta y, por otra, reclamar al Gobierno una respuesta más contundente ante la crisis fronteriza.
El promotor defendió la expulsión de quienes permanecen en la ciudad después de la entrada masiva y utilizó el término "invasores" para referirse a ellos. También reclamó un refuerzo permanente de la frontera de Ceuta y Melilla y cuestionó la respuesta del Gobierno central antes y después del 30 de julio.
Estas declaraciones corresponden a la posición política de uno de los organizadores. La posibilidad de devolver a una persona no depende de una reivindicación colectiva: los retornos, las solicitudes de asilo y la situación de los menores están sujetos a procedimientos y garantías legales individualizados.
La existencia de este tipo de mensajes explica que la iniciativa, aunque naciera formalmente como una convocatoria de solidaridad, haya acabado entrando también en el debate político sobre la gestión de Ceuta.
Qué ocurrió realmente entre De Quinto y Cecchi
En su publicación, De Quinto también criticó los gestos y el "lenguaje no verbal" de Cecchi mientras él hablaba y consideró que el comportamiento del consejero reflejaba diferencias con la posición mantenida por el PP.
Es importante separar en este punto los hechos verificables de las interpretaciones personales.
Existe una intervención pública de De Quinto y este afirma que Cecchi le respondió que su llamamiento electoral no era oportuno. La valoración sobre las expresiones faciales del consejero o sobre las razones por las que intervino corresponde exclusivamente a la interpretación del exdiputado.
Hasta la información disponible este domingo, no consta una explicación pública equivalente de Cecchi sobre el episodio. Por tanto, no puede concluirse que pretendiera limitar la libertad de expresión de De Quinto ni tampoco cuáles fueron exactamente sus motivos para intervenir.
El PP de Ceuta, en una posición institucional diferente
El incidente también refleja la diferencia entre la posición de determinados promotores de la flotilla y la que debe mantener el Gobierno de Ceuta encabezado por Juan Jesús Vivas.
El Ejecutivo local, gobernado por el PP, ha sido muy crítico con distintos aspectos de la respuesta del Gobierno central y ha reclamado durante semanas más medios, un mando único y una aceleración de los retornos.
Al mismo tiempo, ocupa una posición institucional que le obliga a coordinarse con el Ejecutivo central, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, los servicios de emergencia y las autoridades responsables de extranjería.
La petición de unas elecciones generales formulada por De Quinto queda, por tanto, fuera del objetivo institucional inicial de una recepción organizada como gesto de solidaridad con Ceuta, aunque el exdiputado sostiene que como organizador tenía plena libertad para introducir esa reivindicación.
Una iniciativa civil en un momento de elevada tensión
La llegada de la Armada de la Solidaridad se produce además en un contexto especialmente delicado.
Ceuta lleva varias semanas registrando protestas ciudadanas, incidentes violentos y tensiones alrededor de algunos espacios de acogida. Algunas convocatorias previstas para este fin de semana llegaron a suspenderse ante el temor de que fueran utilizadas por grupos radicales.
La flotilla, por el contrario, ha mantenido en su convocatoria oficial el carácter pacífico con el que fue presentada. No constan incidentes relevantes asociados al cruce de las embarcaciones durante su llegada del sábado.
El debate se ha trasladado fundamentalmente al contenido político de los mensajes expresados por algunos de sus promotores, especialmente después del episodio entre De Quinto y Cecchi.
Solidaridad, reivindicación y política: las tres dimensiones de la flotilla
La Armada de la Solidaridad reúne así tres elementos distintos que conviene diferenciar.
En primer lugar, existe una iniciativa ciudadana y náutica cuyo objetivo declarado es mostrar apoyo a la población de Ceuta. En segundo lugar, varios promotores han utilizado el encuentro para reclamar un refuerzo fronterizo y cambios en la política migratoria. Y, finalmente, algunas intervenciones han entrado directamente en el terreno partidista, como ocurrió con la petición de elecciones generales de Marcos de Quinto.
La controversia no altera el carácter civil de la flotilla, pero sí ha modificado la imagen inicial de una convocatoria concebida exclusivamente como acto de confraternidad.
El recorrido conjunto previsto este domingo en la Bahía Sur servirá para cerrar el programa marítimo. La principal incógnita ya no está únicamente en cuántos barcos participarán, sino en si la iniciativa queda como una muestra de solidaridad con Ceuta o consolida también una vertiente política propia después de las declaraciones de algunos de sus organizadores.