Bilbao se blindó, pero nadie acudió: qué pasó con la convocatoria de Blocus

La convocatoria de Blocus para este sábado 31 de octubre en Bilbao terminó sin asistentes ni incidentes, según ha reconocido el propio grupo en sus redes sociales. La amenaza de posibles saqueos llevó a numerosos comercios de la Gran Vía a proteger sus escaparates y a las autoridades a desplegar un amplio dispositivo policial. Un día antes, la Policía Nacional había detenido al presunto administrador de las cuentas de Blocus Bilbao

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Una ertzaina en el barrio de Herrera, a 26 de enero de 2026, en San Sebastián, País Vasco (España). Unanue - Europa Press
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Bilbao se preparó para una tarde de posibles disturbios, pero la convocatoria de Blocus terminó sin que nadie acudiera al punto de encuentro anunciado. Después de varios días de mensajes en redes sociales que advertían de ataques a establecimientos comerciales y enfrentamientos con la Policía, el centro de la capital vizcaína amaneció este sábado 31 de octubre con escaparates protegidos por paneles de madera, establecimientos cerrados y un importante despliegue de la Ertzaintza y la Policía Municipal. Sin embargo, la movilización prevista para las 18:00 horas en la Gran Vía no llegó a celebrarse.

La ausencia de participantes fue reconocida por una cuenta vinculada a Blocus Bilbao a través de TikTok, que publicó un mensaje durante la noche del sábado lamentando el fracaso de la convocatoria. "No ha venido nadie a la quedada de Bilbao, Gran Vía", admitieron sus responsables, que también criticaron a quienes habían mostrado interés por la movilización, pero finalmente no acudieron.

Según ha informado Cadena SER, la jornada concluyó sin incidentes relacionados con el llamamiento de Blocus, pese a la preocupación que había generado entre comerciantes y vecinos. La situación contrasta con los preparativos de seguridad realizados durante las horas previas, cuando numerosos negocios decidieron cerrar antes de tiempo o reforzar la protección de sus escaparates para evitar posibles destrozos.

Blocus anunció que suspendía la convocatoria y después borró el mensaje

La incertidumbre comenzó horas antes de la concentración. Blocus había convocado a sus seguidores para las 18:00 horas del sábado 31 de octubre, coincidiendo con Halloween, en una movilización difundida a través de distintas redes sociales y grupos de mensajería.

Durante la mañana, una cuenta vinculada al grupo publicó un mensaje anunciando que la convocatoria quedaba suspendida ante el temor a posibles infiltraciones. En la comunicación se justificaba la decisión por motivos de seguridad, pero el anuncio fue eliminado poco después, mientras el llamamiento inicial continuaba circulando por internet.

La desaparición del mensaje impidió confirmar si la concentración había sido definitivamente cancelada. A ello se sumó el cierre de uno de los canales de Telegram relacionados con la convocatoria, donde durante los días anteriores se habían compartido mensajes sobre posibles acciones contra comercios y agentes policiales.

La falta de una desconvocatoria clara llevó a las autoridades a mantener el dispositivo preventivo, mientras los establecimientos comerciales decidieron actuar con cautela. Finalmente, cuando llegó la hora prevista, no se produjo la concentración anunciada y la propia cuenta de Blocus reconoció posteriormente que nadie había acudido.

Escaparates tapiados y comercios cerrados en la Gran Vía de Bilbao

La posibilidad de que se repitieran los disturbios de días anteriores provocó una respuesta preventiva de los comerciantes. Establecimientos de la Gran Vía, entre ellos tiendas de grandes cadenas comerciales, cubrieron sus escaparates con tablones de madera y estructuras de protección para evitar daños materiales en caso de saqueos.

Algunos negocios mantuvieron únicamente los accesos principales abiertos, mientras otros optaron por no levantar la persiana o adelantar su horario de cierre. La afluencia de compradores también fue inferior a la habitual en determinadas zonas comerciales durante la tarde del sábado.

El despliegue de seguridad fue especialmente visible en el centro de Bilbao, con patrullas de la Ertzaintza y la Policía Municipal distribuidas por la Gran Vía y sus calles próximas. Los agentes vigilaron los principales accesos y los puntos comerciales que habían aparecido mencionados en los mensajes difundidos por los canales relacionados con Blocus.

Pese a los preparativos, no se registraron saqueos ni enfrentamientos relacionados con la convocatoria. Este domingo 1 de noviembre, los establecimientos de las capitales vascas han comenzado a retirar las protecciones instaladas en sus escaparates después de una noche sin incidentes.

La Policía había detenido al presunto administrador de Blocus Bilbao

La convocatoria fallida se produjo apenas un día después de que la Policía Nacional detuviera en Bilbao a un joven de 20 años, señalado como presunto administrador de la cuenta de Instagram "Blocus Bilbao" y de un canal de Telegram utilizado para difundir mensajes relacionados con la movilización.

Según informó el Ministerio del Interior el viernes 30 de octubre, el detenido está investigado por presuntos delitos de conspiración para cometer desórdenes públicos, conspiración para cometer delitos contra la propiedad y pertenencia a grupo organizado. La Policía sostiene que desde los canales que administraba se habían difundido llamamientos a provocar altercados, se señalaban comercios como posibles objetivos y se compartían instrucciones relacionadas con la elaboración de artefactos incendiarios.

Tras pasar a disposición judicial, el joven quedó en libertad provisional sin fianza, aunque deberá cumplir las obligaciones de comparecencia establecidas por el juzgado mientras continúa la investigación.

La detención supuso un nuevo golpe para los canales de comunicación vinculados a Blocus, aunque no se ha demostrado que fuera la causa de la escasa asistencia a la convocatoria del sábado. Durante las horas previas también se produjo la desaparición de grupos de Telegram y la publicación de mensajes contradictorios sobre la celebración de la concentración.

Una manifestación de Aske sí reunió a cientos de personas en Bilbao

Aunque la convocatoria de Blocus quedó desierta, Bilbao sí acogió otra manifestación durante la tarde del sábado, organizada por el colectivo Aske para reclamar la libertad de Aratz y Malen, dos personas detenidas en Irun e ingresadas en prisión provisional por orden de la Audiencia Nacional por su presunta vinculación con delitos de terrorismo.

La marcha reunió a cientos de participantes y recorrió el centro de la ciudad desde la plaza Elíptica hasta las inmediaciones del Teatro Arriaga. La movilización transcurrió sin incidentes, según las informaciones publicadas sobre la jornada.

La coincidencia de ambas convocatorias contribuyó a incrementar la presencia policial en el centro, aunque se trataba de movilizaciones diferentes y no debe confundirse la asistencia a la manifestación de Aske con la convocatoria de Blocus.

La vigilancia también estuvo condicionada por los disturbios registrados el lunes 26 de octubre en Bilbao, que terminaron con 19 detenidos y daños materiales. Sin embargo, las autoridades vascas ya habían advertido de que no estaba acreditada una vinculación directa entre aquellos altercados y Blocus.

Blocus fracasa en Bilbao tras varios días de preocupación por los saqueos

La ausencia de asistentes supone un contraste con la alarma generada durante los días anteriores. Los mensajes difundidos desde cuentas y canales vinculados a Blocus habían provocado un importante despliegue policial y medidas de protección en numerosos comercios, especialmente en la Gran Vía bilbaína.

El episodio también pone de manifiesto la dificultad de determinar el alcance real de determinadas convocatorias difundidas a través de redes sociales. Aunque algunos mensajes incluían amenazas contra establecimientos y agentes, su circulación por internet no garantizaba que existiera una movilización organizada capaz de reunir participantes en la calle.

Por ahora, la investigación policial continúa abierta y la ausencia de incidentes durante el sábado no permite descartar futuras convocatorias. No obstante, el balance de este fin de semana en Bilbao es claro: comercios protegidos, un amplio dispositivo de seguridad y una concentración de Blocus que no llegó a celebrarse.

La propia cuenta vinculada al movimiento terminó reconociendo el fracaso de la cita, mientras los establecimientos del centro han comenzado a recuperar la normalidad este domingo después de una jornada marcada más por la prevención que por los disturbios que se habían anunciado.