El Departamento de Vivienda del Gobierno Vasco ha explicado que la mujer desahuciada este martes en el barrio bilbaíno de Atxuri, de una vivienda gestionada por Alokabide, "acumulaba una deuda altísima" desde 2017 y afrontaba un alquiler "muy bajo" que dejó de pagar, pese a que se ha acreditado que disponía de recursos económicos suficientes para hacerlo.
Fuentes del Departamento han indicado a Europa Press que esta situación de impagos continuados durante años se trató de "reconducir de todas las maneras posibles", recurriendo también a la intervención de los Servicios Sociales con el objetivo de cerrar un acuerdo, sin lograrlo.
Desde el Ejecutivo vasco subrayan que están obligados a realizar "una gestión estricta" del parque público de vivienda disponible, ya que existen más de 110 unidades competenciales pendientes de acceder a un piso.
"Ya sabemos cómo está ahora mismo el tema de la vivienda, pero no todos los casos son iguales, ni todo vale, ni todos los desahucios son como los de Maricarmen", han recalcado las mismas fuentes, marcando diferencias entre situaciones de vulnerabilidad y casos de impago injustificado.
El Departamento de Vivienda insiste en que el Gobierno de Euskadi "nunca, jamás, desahucia a una persona que demuestra especial vulnerabilidad", y que no puede hacer frente al pago de la renta.
"Si hay alguien que está en nuestro parque y demuestra que no puede pagar, nunca se le desahucia y se busca la solución de cualquier manera. Pero en este caso, es una persona que tenía una renta muy baja y tenía dinero y no ha pagado, y ha acumulado una deuda altísima desde 2017", han precisado, defendiendo la actuación de la administración.
Asimismo, han remarcado que el procedimiento llevaba tiempo en los tribunales y que la orden de lanzamiento ha sido acordada por un juez, única autoridad con capacidad para suspender o detener el desahucio.