El PP ha denunciado que el Gobierno Vasco ha "ceder ante los violentos" al dar luz verde a una contramanifestación de GKS, organización juvenil comunista vasca, en Vitoria-Gasteiz, que --según los 'populares'-- se ha convocado para "amedrentar" a quienes quieran asistir a la movilización impulsada para este miércoles por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) "en apoyo al pueblo ceutí".
El presidente del PP de Álava, Iñaki Oyarzabal, ha explicado que esta decisión "obliga a cambiar la concentración pacífica por Ceuta", prevista en un primer momento frente al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, que finalmente se celebrará en la plaza de la Virgen Blanca.
"El Gobierno Vasco ha hecho cambiar de ubicación a la concentración pacífica permitiendo la contramanifestación convocada para amedrentar a quienes secundaran la convocatoria de la FEMP", ha manifestado el dirigente del PP.
En su opinión, "es inadmisible que el PNV ceda ante los violentos y autorice una contramanifestación convocada para reventar la concentración pacífica convocada por la FEMP". Del mismo modo, ha tildado de "vergonzoso" que "se obligue a cambiar de lugar" a la concentración de la FEMP "porque no puede garantizar su seguridad".
"A la vista de dos convocatorias en el mismo sitio y hora, ha dado prioridad a los que vienen a romper la concentración pacífica", ha insistido Oyarzabal, quien ha recalcado que "el Gobierno Vasco nos fuerza a cambiar de ubicación y la concentración a favor de Ceuta", que se traslada a la plaza de la Virgen Blanca, a las 20.00 horas.
Críticas a la autorización de la contramanifestación
"VERGONZOSO"
Oyarzabal ha cuestionado "cómo es posible que el Gobierno Vasco autorice la contramanifestación de GKS y Ernai, caracterizadas por hechos violentos, en el mismo lugar y a la misma hora" que la protesta convocada por la FEMP, "cuando se sabía de antemano que se trata de "una convocatoria nacional ya anunciada, que la Ertzaintza y el Gobierno Vasco conocían se sobra".
Según ha señalado, "La Ertzaintza sabe que GKS y Ernai provocan disturbios cada vez que organizan una contramanifestación. Se han vivido en demasiadas ocasiones experiencias en las que quieren romper e impedir la libertad de expresión", para concluir que "es vergonzoso que el Gobierno Vasco permita contramanifestaciones que tratan de intimidar y alterar el orden público".