La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, ha indicado que su grupo está analizando recurrir la reciente prohibición de aplausos, pancartas o exclamaciones por parte del público en el Pleno de Cibeles, una decisión con la que considera que el PP pretende “silenciar a la ciudadanía”.
En un comunicado remitido a los medios, la dirigente socialista ha recalcado que la iniciativa del presidente del Pleno, Borja Fanjul, “no tiene precedentes” y representa “un paso más” en “una deriva preocupante hacia la restricción de la participación y la expresión democrática dentro del Ayuntamiento de Madrid”.
La resolución firmada por Fanjul veta expresamente los aplausos, las pancartas y las exclamaciones del público asistente a las sesiones. Según explicó la portavoz del Gobierno municipal, Inma Sanz, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, el texto “lo que dice es literalmente lo que dice el Reglamento del Pleno del Ayuntamiento de Madrid, también el de la Asamblea de Madrid, el del Congreso de los Diputados o el del Senado”.
Maroto ha remarcado que el PSOE “comparte y defiende” que “se garanticen las normas básicas de seguridad y que se respeten las normas de orden y funcionamiento de los órganos municipales”, pero insiste en que no se puede admitir que “bajo el pretexto del orden y la seguridad” se restrinja la capacidad de los concejales “para expresar de manera legítima” la discrepancia política o el respaldo a las demandas ciudadanas.
“Lo que se pretende con este tipo de resoluciones es silenciar a la ciudadanía y limitar la pluralidad política. Esto no tiene precedentes en la historia democrática del Ayuntamiento de Madrid”, ha manifestado la portavoz socialista, que ve en esta decisión un intento de acallar las voces críticas en el salón de plenos.
En la misma línea, ha sostenido que “nunca, ningún Gobierno municipal” había tratado antes de “llegar tan lejos” en la limitación de la expresión política de los ediles durante las sesiones del Pleno de Cibeles. “Este nuevo episodio evidencia una preocupante falta de calidad democrática en el Ayuntamiento de Madrid encabezado por José Luis Martínez-Almeida”, ha concluido Maroto.
Una resolución tras incidentes en el último Pleno
La resolución está fechada el mismo día en que se celebró la última sesión plenaria, en la que varias trabajadoras de escuelas infantiles, invitadas por Más Madrid, fueron expulsadas del salón por lanzar consignas desde la tribuna y arrojar folletos hacia los escaños.
En el escrito, Fanjul argumenta que en las últimas reuniones del Pleno “se han venido produciendo incidentes que han afectado a su normal desarrollo e incluso han podido comprometer la seguridad de los presentes y de los propios autores de los hechos”, y recuerda que el artículo 55.3 del Reglamento Orgánico del Pleno del Ayuntamiento de Madrid otorga a la Presidencia la potestad de expulsar a los asistentes del público, dado que “no se permitirán manifestaciones de agrado o desagrado”.
El documento firmado por el presidente del Pleno se estructura en cinco puntos. En el primero se precisa que “el concejal o concejala que dentro del salón del Pleno municipal o de sus comisiones, en sesión o fuera de ella, atentase de modo grave contra la disciplina, el orden o la cortesía debida, provocando desorden con su conducta, de obra o de palabra, será expulsado de forma inmediata”.
Asimismo, se establece que el público que acuda a las sesiones del Pleno y de sus comisiones “deberá guardar silencio durante su desarrollo y cuidar que no caiga y no arrojar ningún tipo de objeto desde la tribuna al salón de sesiones. En cualquier caso, deberá abstenerse de aplaudir o de realizar cualquier manifestación de agrado o desagrado tales como gritos, exclamaciones, exhibición de símbolos, pancartas u otras actuaciones similares”.
Si se produjera alguno de estos “incidentes”, la Presidencia del Pleno o de la correspondiente comisión ordenará su cese inmediato y, si la conducta persiste, se pedirá a los servicios de seguridad que desalojen a las personas implicadas, sin perjuicio de las posibles responsabilidades administrativas o penales en que pudieran incurrir.
El texto también prohíbe el acceso al salón de sesiones con objetos punzantes y/o cortantes, así como con recipientes con líquidos, geles o sustancias similares, y detalla que “ni se permitirá el acceso con pancartas, carteles, panfletos ni cualquier otro objeto, instrumento o medio susceptible de ser utilizado para comprometer la seguridad de los presentes o alterar el orden”. Los agentes de la autoridad decomisarán estos objetos y la persona a la que se le retiren no podrá entrar en el salón o será expulsada si ya se encontrase en su interior.