El hantavirus no es “otro covid”: qué se sabe realmente del virus que investiga la OMS

El reciente brote detectado en un crucero ha reactivado teorías conspirativas y comparaciones con la pandemia, aunque los especialistas descartan escenarios similares

3 minutos

Las autoridades sanitarias se afanan en aclarar que el hantavirus no es un nuevo Covid.

Las autoridades sanitarias se afanan en aclarar que el hantavirus no es un nuevo Covid.

Comenta

Publicado

Última actualización

3 minutos

Más leídas

La aparición de varios casos de hantavirus vinculados a un crucero ha disparado las búsquedas sobre esta enfermedad y ha provocado una oleada de mensajes alarmistas en redes sociales. También han reaparecido comparaciones con la covid-19 y teorías conspirativas que los organismos sanitarios y distintos expertos están intentando desmontar en las últimas horas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene el seguimiento del brote detectado en el barco MV Hondius, donde se han confirmado varios contagios y varias muertes, pero insiste en que el riesgo para la población general es bajo. Las autoridades sanitarias recuerdan además que el hantavirus no es un virus nuevo y que su comportamiento epidemiológico no tiene nada que ver con el coronavirus que provocó la pandemia de 2020.

Los hantavirus forman parte de una familia de virus conocidos desde hace décadas. Su principal vía de transmisión se produce a través del contacto con roedores infectados o con restos contaminados por orina, saliva o heces. El contagio suele producirse al inhalar partículas presentes en espacios cerrados o mal ventilados donde ha habido presencia de estos animales.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) explican que los síntomas pueden aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición a un roedor infectado. Entre las primeras señales figuran fiebre, cansancio y dolores musculares, aunque en los casos más graves puede desarrollarse un síndrome pulmonar severo.

Un contagio entre personas muy poco frecuente

Uno de los aspectos que más preocupación ha generado es la posibilidad de transmisión entre humanos. Sin embargo, la propia OMS y varios especialistas recuerdan que este tipo de contagio es extremadamente raro y se limita a determinadas variantes del virus, especialmente la cepa Andes detectada en Sudamérica.

Los casos documentados de transmisión entre personas se han producido en contextos muy concretos y asociados a contactos estrechos y prolongados. No existe evidencia de una propagación comunitaria sostenida similar a la registrada con la covid-19.

Expertos citados por la agencia SINC han insistido en que “no existe riesgo de epidemia ni de pandemia” porque el virus no se transmite de forma pasiva por vía respiratoria como el SARS-CoV-2. Según estos especialistas, los contagios entre humanos requieren circunstancias muy específicas y no responden al patrón de expansión observado durante la crisis sanitaria del coronavirus.

La OMS también ha subrayado que las infecciones por hantavirus son poco frecuentes y que, incluso en los brotes investigados, la transmisión entre personas no ocurre fácilmente.

Los bulos y las falsas comparaciones con la covid

El aumento de conversaciones sobre el hantavirus en redes sociales ha venido acompañado de mensajes que alertan sobre una supuesta “nueva pandemia” o que relacionan el brote con teorías conspirativas. Algunos contenidos incluso han difundido remedios sin aval científico o han asegurado que el virus habría sido creado artificialmente.

Las autoridades sanitarias y distintos expertos han desmentido estas afirmaciones. El hantavirus se conoce desde mediados del siglo XX y lleva décadas bajo vigilancia epidemiológica en distintas regiones del mundo. Además, los organismos internacionales no han detectado indicios de transmisión masiva ni escenarios comparables a los vividos durante la pandemia de covid-19.

Tampoco existe evidencia científica que respalde supuestos tratamientos difundidos en redes sociales, como el uso de zinc, ivermectina o vitaminas para curar la enfermedad. Actualmente no hay un tratamiento antiviral específico ni una vacuna aprobada de uso generalizado contra el hantavirus, por lo que la atención médica se centra en el control de los síntomas y el soporte hospitalario en los casos graves.

Los organismos sanitarios recuerdan además que la prevención pasa principalmente por evitar el contacto con roedores y extremar las precauciones al limpiar espacios cerrados donde pueda haber restos contaminados. Entre las recomendaciones habituales figuran ventilar las habitaciones antes de acceder, utilizar guantes y evitar remover polvo o excrementos en seco.