El brote del crucero apunta a contagios en espacios cerrados, pero la OMS mantiene que el riesgo es bajo

Expertos y organismos sanitarios estudian si la convivencia prolongada en el crucero favoreció contagios del hantavirus Andes

3 minutos

Bruselas descarta motivos de alarma tras un posible caso de hantavirus en Países Bajos

Bruselas descarta motivos de alarma tras un posible caso de hantavirus en Países Bajos

Comenta

Publicado

Última actualización

3 minutos

Más leídas

El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius ha abierto nuevas preguntas sobre la capacidad de transmisión entre personas de la variante Andes, una de las pocas cepas asociadas a contagios humanos en circunstancias concretas. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene que el riesgo para la población general sigue siendo bajo y descarta tratar la situación como una alerta epidémica.

Según publica El Mundo, los expertos que investigan el brote estudian si la convivencia continuada y los espacios cerrados del barco pudieron favorecer una cadena de contagios entre pasajeros. El diario recoge declaraciones de especialistas que apuntan a que el entorno del crucero —con comedores compartidos, proximidad constante y zonas comunes cerradas— pudo facilitar la transmisión horizontal del virus.

Aun así, tanto la OMS como el Ministerio de Sanidad español insisten en que el hantavirus no presenta un patrón de propagación comparable al de virus respiratorios como la gripe o la covid-19. La transmisión entre personas sigue considerándose poco frecuente y asociada normalmente a contactos cercanos y prolongados.

La propia ministra de Sanidad, Mónica García, recordó esta semana que el contagio humano “no es habitual” y que los casos documentados se han producido en situaciones de “contacto estrecho y directo” con personas sintomáticas.

Qué investiga la OMS sobre el crucero

La OMS confirmó que el brote afecta a la variante Andes del hantavirus, detectada principalmente en Sudamérica. La principal hipótesis que maneja el organismo es que los primeros afectados se infectaron antes de embarcar, tras un viaje por Sudamérica, y que posteriormente pudo producirse transmisión secundaria dentro del barco.

Durante una comparecencia pública, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, recordó que en brotes anteriores de hantavirus Andes “la transmisión entre personas ha estado asociada con contacto cercano y prolongado”, especialmente entre convivientes, parejas o personal sanitario.

Maria Van Kerkhove, responsable técnica de epidemias de la OMS, también insistió en que el organismo no considera que exista riesgo de expansión amplia. “Estamos hablando de un brote en un barco, en un área confinada”, señaló. Según la OMS, el riesgo global para la población sigue siendo bajo.

Los expertos hablan de convivencia y espacios compartidos

Uno de los puntos que más están analizando los investigadores es el papel de los espacios cerrados y la convivencia prolongada. El Mundo recoge declaraciones de Daniel Antenucci, investigador asociado del Conicet argentino y especialista en hantavirus, que relaciona la posible transmisión con la cercanía continua dentro de la embarcación.

Según explicó el experto al diario, compartir ambientes cerrados durante largos periodos puede aumentar las probabilidades de contagio entre personas en el caso de la variante Andes.

No obstante, incluso los especialistas que estudian estos casos remarcan que la transmisibilidad del hantavirus es muy distinta a la de otros virus respiratorios. Los CDC estadounidenses recuerdan que la mayoría de los contagios siguen produciéndose por contacto con roedores infectados o con partículas contaminadas por saliva, orina o excrementos.

El organismo estadounidense mantiene además que la transmisión entre personas es extremadamente infrecuente y que solo se ha documentado con claridad en determinadas variantes sudamericanas.

El precedente argentino que siguen los investigadores

Parte de las investigaciones actuales están mirando hacia el brote registrado entre 2018 y 2019 en la Patagonia argentina, uno de los episodios más estudiados de transmisión humana del hantavirus Andes.

Aquel brote afectó a decenas de personas y llevó a los investigadores a analizar el posible papel de los llamados “supercontagiadores”, pacientes con cargas virales elevadas que podrían transmitir el virus en reuniones sociales o espacios compartidos.

Los estudios científicos publicados posteriormente concluyeron, sin embargo, que incluso en esos escenarios la transmisión seguía siendo limitada y muy inferior a la observada en enfermedades respiratorias de alta contagiosidad.

Mientras continúan las investigaciones sobre el MV Hondius, los organismos sanitarios internacionales mantienen el mismo mensaje: el hantavirus no es un virus nuevo, los contagios entre personas siguen siendo raros y el riesgo de un brote amplio continúa considerándose bajo.