Las labores de identificación de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo) continúan avanzando y ya han permitido identificar a 66 de las 69 personas fallecidas en la tragedia del pasado miércoles 28 de octubre. Así lo ha comunicado el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCLM), a partir de los últimos datos recogidos por el Centro Integrado de Datos (CID), constituido tras la activación del protocolo nacional de actuación médico-forense y de policía científica en sucesos con múltiples víctimas. El balance provisional del siniestro se mantiene en 69 fallecidos, mientras los especialistas trabajan para completar la identificación de las tres personas restantes.
Según la información facilitada por las autoridades judiciales durante la madrugada de este lunes 2 de noviembre, las 66 víctimas identificadas corresponden a 54 ciudadanos españoles y 12 extranjeros. Las labores se desarrollan desde el día del accidente en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real, con la participación de médicos forenses, especialistas en identificación genética y agentes de la Guardia Civil. El objetivo es completar cuanto antes los procedimientos necesarios para comunicar oficialmente las identificaciones a las familias y facilitar la entrega de los cuerpos.
Hasta el momento, 60 de las 66 identificaciones han sido notificadas a los familiares, mientras que las seis restantes se comunicarán con la mayor celeridad posible. De las 60 víctimas cuya identificación ya ha sido trasladada a sus allegados, 36 son hombres y 24 mujeres. Además, 47 personas fallecidas ya se encuentran a disposición de sus familias, según el último balance oficial.
Tres víctimas pendientes de identificación: dos australianos y un japonés
Las tres personas que todavía están pendientes de identificación serían ciudadanos extranjeros, de acuerdo con la información trasladada por el Centro Integrado de Datos. En concreto, permanecen activas tres denuncias por desaparición correspondientes a dos personas de nacionalidad australiana y una japonesa, cuyas familias ya han sido localizadas por las autoridades.
La identificación definitiva de estas víctimas está vinculada a las gestiones de cooperación internacional y a la llegada de sus familiares a España. Según el TSJCLM, los allegados han manifestado su intención de desplazarse personalmente al país para realizar los trámites de identificación, por lo que las autoridades están pendientes de que puedan completar ese proceso. La colaboración internacional resulta especialmente importante en aquellos casos en los que es necesario obtener muestras genéticas o documentación procedente de otros países.
En cuanto a las nacionalidades de las víctimas ya identificadas, además de las 54 españolas, las autoridades han confirmado cuatro estadounidenses y una persona de cada una de las siguientes nacionalidades: argentina, canadiense, checa, francesa, japonesa, mexicana, portuguesa y tunecina. Estos datos reflejan la dimensión internacional de la tragedia ferroviaria, en la que viajaban pasajeros de diferentes países.
Las huellas dactilares permiten identificar a 53 víctimas y el ADN a otras 13
El dispositivo de identificación ha recurrido a diferentes procedimientos científicos para determinar con certeza la identidad de las personas fallecidas. De las 66 identificaciones realizadas, 53 se han conseguido mediante el análisis de huellas dactilares, desarrollado por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil. Las 13 restantes se han completado mediante pruebas de ADN, realizadas por el Instituto Nacional de Toxicología en colaboración con especialistas del instituto armado.
Las labores comenzaron inmediatamente después del accidente y han continuado de forma ininterrumpida desde el pasado miércoles. Las 69 autopsias correspondientes al balance provisional de víctimas mortales ya han sido realizadas, mientras los profesionales mantienen las tareas de análisis e identificación de los casos pendientes. Este trabajo permite establecer la identidad de los fallecidos con las garantías necesarias antes de comunicar formalmente los resultados a las familias.
El procedimiento contempla una serie de actuaciones destinadas a garantizar el rigor de cada identificación y proteger a los allegados. Una vez confirmada científicamente la identidad de una víctima, las autoridades deben realizar una notificación personal y presencial a su familia, antes de completar los trámites correspondientes para la puesta a disposición de los restos mortales. De esta forma, se busca evitar que los familiares conozcan información sensible sobre sus seres queridos a través de comunicaciones públicas o informaciones no oficiales.
Más de 60 profesionales trabajan en la identificación de los fallecidos
El operativo médico-forense desplegado en Toledo ha contado con la participación de más de 60 profesionales desde el pasado miércoles. Entre ellos figuran médicos de los institutos de Medicina Legal de Toledo, Ciudad Real y Cáceres, además de dos médicas forenses asesoras del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. También han intervenido seis técnicos de autopsia procedentes de diferentes provincias de Castilla-La Mancha.
El Instituto Nacional de Toxicología ha destinado nueve especialistas a las pruebas genéticas realizadas sobre las víctimas, mientras que la Guardia Civil mantiene un dispositivo de 27 agentes pertenecientes al Servicio de Criminalística y a unidades de Policía Judicial. Estos efectivos se encargan tanto de las identificaciones mediante huellas dactilares como de la recogida y análisis de muestras genéticas de los familiares que han presentado denuncias por desaparición.
El dispositivo también incluye atención psicológica para los allegados de los fallecidos, con profesionales especializados en el acompañamiento durante situaciones de emergencia y duelo. La Unidad Militar de Emergencias (UME) presta apoyo logístico al Instituto de Medicina Legal, proporcionando recursos materiales y capacidades operativas para facilitar las actuaciones forenses y la gestión de los cuerpos.
Continúan las tareas para completar la identificación de las 69 víctimas
La confirmación de 66 identidades supone un nuevo avance en el dispositivo desplegado tras uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en España. El balance ha aumentado progresivamente durante los últimos días: a primera hora del domingo se habían identificado 56 fallecidos, mientras que la última actualización, difundida durante la madrugada del lunes, eleva la cifra a 66. Esto significa que los especialistas han conseguido confirmar otras diez identidades en el transcurso de la jornada.
El avance también ha permitido incrementar el número de familias que han recibido la notificación oficial sobre sus allegados. No obstante, todavía quedan seis identificaciones confirmadas pendientes de comunicar y tres víctimas cuya identidad debe establecerse definitivamente, por lo que las actuaciones continuarán hasta completar el procedimiento correspondiente a las 69 personas fallecidas.
Las autoridades judiciales insisten en que las labores se están desarrollando con el máximo rigor y celeridad, manteniendo como prioridad la identificación de todas las víctimas y la atención a sus familias. Mientras tanto, la investigación judicial sobre las causas del accidente ferroviario de Urda continúa abierta, de forma paralela a las tareas médico-forenses y a las actuaciones que siguen desarrollándose en el lugar de la tragedia.