El incendio de Niebla supera las 4.000 hectáreas y obliga a desplegar a la UME

La gravedad y la inestabilidad del incendio declarado el jueves en el paraje Raboconejo, en Niebla, han llevado a la Junta de Andalucía a solicitar la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias. El fuego ha quemado ya más de 4.000 hectáreas, mantiene a 70 personas alejadas de forma preventiva y ha obligado a cortar dos carreteras, mientras más de 300 efectivos terrestres trabajan para contener un perímetro condicionado por los constantes cambios de viento

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Incendio en Niebla. Europa Press.
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El incendio forestal declarado el jueves por la tarde en el paraje Raboconejo, en el municipio onubense de Niebla, ha quemado ya una superficie superior a las 4.000 hectáreas y mantiene una evolución marcada por la inestabilidad. La situación ha obligado al Gobierno andaluz a solicitar la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias, la UME, y a elevar la emergencia a situación operativa 2.

El fuego ha provocado el alejamiento preventivo de 70 personas y el corte de dos carreteras. La prioridad del dispositivo es frenar el avance de la cabeza del incendio y evitar que los cambios de viento sigan abriendo nuevos frentes en un perímetro ya muy amplio.

La Junta activa la situación operativa 2

El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias y director del Plan Infoca, Antonio Sanz, ha explicado desde el Puesto de Mando Avanzado en Niebla que las previsiones meteorológicas han obligado a reforzar el operativo con medios adicionales.

El cambio en la dirección del viento, el ensanche de la cabeza del incendio y el avance de las llamas han sido determinantes para activar la fase de emergencia en situación operativa 2. “Este incendio tiene un comportamiento de cambio de viento constante, lo cual te destroza la estrategia de ataque al incendio que tienes”, ha señalado Sanz.

El viento abre nuevos frentes

El consejero ha insistido en que los cambios de viento están complicando “tremendamente” la evolución del incendio. Cada giro modifica la dirección del fuego, abre nuevos frentes y reduce las oportunidades de control para los equipos de extinción.

Según Sanz, el viento está ensanchando el perímetro y obligando a rehacer la estrategia de ataque. Esa inestabilidad convierte el incendio en un siniestro especialmente difícil, porque impide consolidar con rapidez las líneas de defensa y obliga a concentrar los esfuerzos en los puntos de mayor riesgo antes de que cambien de nuevo las condiciones.

Una tarde complicada por el viento del suroeste

La Junta prevé que la situación vuelva a complicarse durante la tarde por la entrada de viento del suroeste. Sanz ha explicado que hasta las 14.00 horas el objetivo era volcar todas las actuaciones en la cabeza del incendio para intentar intervenir de forma eficaz antes del nuevo cambio de viento.

“El viento y la climatología no nos van a ayudar nada y, por tanto, el incendio va a depender de lo que logremos alcanzar hasta las 14 horas”, ha advertido el consejero. La ventana de trabajo antes del giro meteorológico se ha convertido así en un momento clave para tratar de contener el avance de las llamas.

Confinar el flanco norte y cerrar el fuego hacia el sur

Los trabajos se concentran en confinar el flanco norte de la cabeza del incendio, situada hacia el noreste, con un despliegue importante de medios. El segundo objetivo es dar continuidad a los trabajos para encerrar el incendio hacia el sur contra la carretera A-493.

El plan de extinción también busca establecer una línea de control en el cortafuegos ubicado al norte de la planta de reciclaje, con el fin de limitar el avance del fuego entre la A-493 y la carretera HU-3106. Ambas vías permanecen cortadas: la HU-3106, entre Niebla y Valverde del Camino, y la A-493.

Más de 300 efectivos y 26 medios aéreos

El dispositivo previsto para la jornada alcanza los 26 medios aéreos, junto a 12 bulldozers, tres de ellos aportados por la UME, que realizan labores de cortafuegos. En total, trabajan sobre el terreno 309 efectivos, entre ellos 60 militares de la Unidad Militar de Emergencias.

Sanz ha destacado que se trata de uno de los incendios en los que se va a utilizar un mayor nivel de maquinaria. La combinación de medios aéreos, equipos terrestres y bulldozers resulta clave para abrir líneas de defensa, reforzar cortafuegos y tratar de cerrar el avance del perímetro antes de que las condiciones meteorológicas vuelvan a empeorar.

70 personas alejadas y cinco alojadas en hoteles

El incendio mantiene a 70 personas en situación de alejamiento preventivo. Según ha explicado Sanz, prácticamente todas procedían de segundas viviendas y cinco personas han necesitado alojamiento en hoteles de la zona.

Las áreas afectadas por las medidas preventivas son Raboconejo, Caballón, Tumbalejo, La Florida y Las Arenas. El consejero ha confirmado, no obstante, que en este momento no hay viviendas ni personas directamente en peligro, aunque ha insistido en que nadie debe regresar a una zona desalojada hasta que los responsables de la emergencia lo autoricen expresamente.

La Guardia Civil evita accesos al perímetro

Durante la pasada noche, la Guardia Civil tuvo que intervenir para impedir que algunas personas accedieran al perímetro del incendio. Sanz ha pedido máxima prudencia y colaboración ciudadana, y ha recordado que entrar en una zona desalojada puede poner en riesgo tanto a los vecinos como a los equipos de emergencia.

“Nadie debe regresar a una zona desalojada hasta que los responsables de la emergencia comuniquen expresamente ello”, ha subrayado el consejero. La Junta agradece, en todo caso, el comportamiento general de la población y su comprensión ante unas medidas que buscan evitar daños personales.

Un incendio condicionado por la meteorología

El incendio de Niebla sigue siendo uno de los principales focos de preocupación en Andalucía por su extensión, su comportamiento cambiante y la dificultad de fijar una estrategia estable de extinción. La incorporación de la UME refleja la gravedad del escenario y la necesidad de reforzar un operativo que trabaja contra el fuego y contra el reloj.

La evolución de las próximas horas dependerá en gran medida del viento. Si los equipos logran consolidar las líneas de control antes de nuevos cambios de dirección, el incendio podría empezar a perder fuerza. Si el viento vuelve a abrir frentes, el perímetro seguirá siendo difícil de contener y la emergencia continuará en una situación especialmente delicada.