La energía también forma parte de los procesos electorales en el País Vasco y en Cataluña. La transición energética y el despliegue de las renovables, aunque no en primer plano, están en el debate. Las dos comunidades históricas tienen deberes pendientes.
En Cataluña, el despliegue de energías limpias lleva diez años paralizado mientras en el País Vasco, que tradicionalmente ha mirado más al gas que a las energías verdes, se ha aprobado una Ley -LEY 1/2024, de 8 de febrero, de Transición Energética y Cambio Climático- que tiene como objetivo el ahorro en el consumo final de energía de, al menos, un 12% para el año 2030 y un 37% para el año 2050, tomando como base los datos de 2021.
Leyes vigentes
La ley vasca, apoyada por PNV y PSE (socios de Gobierno) y EH-Bildu ha levantado cierta polémica porque, entre otros puntos, apoya (artículo 24.8) “la generación de combustibles alternativos de procedencia renovable, teniendo en cuenta sus características técnicas, su incidencia ambiental y su impacto económico”.
