Además, circular con las escobillas en mal estado o sin líquido limpiaparabrisas también puede acarrear sanciones, especialmente en días de lluvia como los que se están registrando en buena parte de España.
Multa de 200 euros por un mal uso del parabrisas
El parabrisas se ha convertido en uno de los elementos más vigilados por los agentes de tráfico en episodios de lluvia. Un gesto tan habitual como accionar el limpiaparabrisas puede acabar en sanción si provoca molestias o riesgos a otros conductores.
Según recuerdan las autoridades de tráfico, lanzar agua con el limpiaparabrisas y salpicar a otros vehículos puede suponer una multa de hasta 200 euros. La clave no está en usarlo, sino en cómo se utiliza y en si ese uso afecta a la visibilidad o seguridad de otros conductores.
Por qué pueden multarte aunque conduzcas bien
Muchos conductores creen que solo se sancionan las infracciones graves, pero no es así. Puedes circular a la velocidad correcta, llevar la señalización adecuada o cumplir todas las normas y, aun así, ser multado por un detalle relacionado con el parabrisas.
El motivo es claro: la visibilidad es uno de los factores más críticos en la seguridad vial. Cualquier acción que reduzca la visibilidad de otro conductor, aunque sea momentáneamente, puede considerarse una conducta sancionable.
En días de lluvia o tormenta, como los que se están registrando según la Agencia Estatal de Meteorología, este riesgo se multiplica y los controles se intensifican.
Ojo con las escobillas del limpiaparabrisas
No solo el uso indebido está sancionado. El estado del parabrisas y de sus componentes también puede implicar multa.
Circular con las escobillas en mal estado puede suponer una sanción de 80 euros. Si además el sistema no funciona correctamente, los agentes pueden incluso obligar a detener el vehículo por motivos de seguridad.
Las escobillas desgastadas reducen la visibilidad, generan reflejos y pueden dejar zonas sin limpiar, algo especialmente peligroso en lluvia intensa o conducción nocturna.
Cada cuánto debes cambiar el limpiaparabrisas
Los expertos recomiendan cambiar las escobillas al menos una vez al año. El calor, el frío, el uso continuo y la exposición al sol hacen que el material se deteriore con rapidez.
Hay señales claras de que deben sustituirse:
- Ruido o chirridos al usarlas.
- Dejan marcas o zonas sin limpiar.
- No eliminan bien el agua del parabrisas.
Ignorar estos síntomas no solo reduce la visibilidad, sino que puede acabar en sanción.
El líquido limpiaparabrisas también importa
Otro punto clave es el líquido limpiaparabrisas. Circular sin él puede ser motivo de sanción si afecta a la visibilidad en condiciones adversas.
Además, usarlo de forma incorrecta -por ejemplo, activarlo de manera continua sin necesidad- puede provocar salpicaduras a otros vehículos, lo que entra dentro de las conductas sancionables.
Mantener el depósito lleno y utilizarlo de forma responsable es básico, especialmente en días de lluvia o tormenta.
Parabrisas y lluvia: máxima vigilancia en carretera
La combinación de lluvia, tormentas y visibilidad reducida hace que el parabrisas sea un elemento crítico en carretera.
Por eso, en episodios de inestabilidad meteorológica, los controles se intensifican. No se trata solo de sancionar, sino de evitar situaciones de riesgo que pueden derivar en accidentes.
Un parabrisas en mal estado o un uso incorrecto del limpiaparabrisas puede parecer un detalle menor, pero en condiciones adversas puede marcar la diferencia.
Lo que debes tener claro para evitar la multa
La norma es sencilla: el parabrisas debe garantizar siempre una visibilidad perfecta.
Eso implica:
- Escobillas en buen estado.
- Sistema funcionando correctamente.
- Uso responsable del limpiaparabrisas.
- Depósito de líquido lleno.