La Asociación Valenciana de Agricultores (Ava-Asaja) alerta de que un número creciente de productores de arroz del parque natural de l'Albufera se está planteando no sembrar la próxima campaña para evitar seguir acumulando pérdidas, “un hecho sin precedentes que pone en peligro la conservación de este paraje de alto valor medioambiental”.
De acuerdo con los cálculos de Ava-Asaja, los arroceros de la Comunitat Valenciana han encajado en la campaña 2026 unas pérdidas superiores a 16 millones de euros. El sector denuncia las restricciones derivadas de trabajar dentro de un espacio protegido, “sin recibir ninguna compensación a cambio”, como la obligación de cultivar exclusivamente arroz, las normas sobre gestión del agua, los vetos a determinadas infraestructuras y las limitaciones al uso de helicópteros y drones.
En un comunicado, la organización agraria subraya que los costes de producción han sufrido una “escalada histórica”. Solo en este ejercicio los gastos han subido alrededor de un 7 por ciento, sobre todo por el encarecimiento de fertilizantes nitrogenados (urea o “guano”), carburantes —en especial el gasóleo agrícola en un cultivo muy mecanizado—, semillas —en plena renovación hacia variedades más resistentes al hongo de la piricularia— y mano de obra.
Las pérdidas de rendimiento también han sido muy elevadas, con daños de hasta el 35% en determinadas parcelas. En las primeras fases del cultivo, especies de fauna silvestre como aves acuáticas, jabalíes y flamencos causaron destrozos en las plantas, obligando a resembrar o a dar por perdidas las zonas afectadas.
Más adelante, la “falta de soluciones” autorizadas por parte de la Unión Europea y el Gobierno de España para “prevenir y combatir” plagas y enfermedades dejó “numerosos arrozales se vieron diezmados por el 'cucat' y la piricularia”.
A este escenario se suma el hundimiento de las cotizaciones en origen hasta los 0,31 euro/kg, un 40% menos que hace un año y muy por debajo de los 0,70 euro/kg abonados hace cuatro campañas. Estos precios se sitúan claramente por debajo de los costes de producción y la ayuda de la Política Agrícola Común (PAC) “no cubre en absoluto esa diferencia”.
Según Ava-Asaja, el desplome de los precios responde sobre todo a la entrada masiva de arroz importado de países terceros que inunda el mercado comunitario. Estos productos llegan a la UE “sin ningún tipo de garantía alimentaria”, con residuos nocivos para la salud y utilizando sustancias fitosanitarias prohibidas en Europa (Tricyclazol, Thiamethoxam, Carbendazim, Chlorpyrifos, Imidacloprid, Acephate, Profenofos, Triazophos y Hexaconazole).
Ante esta situación, la multitudinaria sectorial del arroz celebrada este jueves acordó pedir a la Generalitat Valenciana la puesta en marcha urgente de una línea extraordinaria de ayudas directas que cubra las pérdidas sufridas y contribuya a financiar los gastos de la próxima siembra. Esta reclamación se plantea al margen de que el Consell traslade al Ministerio de Agricultura la necesidad de activar fondos de la reserva de crisis de la PAC para apoyar al arroz valenciano, en línea con lo que se estudia en otras zonas productoras como Andalucía y Extremadura.
Asimismo, se reclama activar la cláusula de salvaguardia frente a las importaciones de arroz de países terceros para frenar la crisis de precios, e impulsar campañas de promoción del arroz valenciano y europeo mediante un etiquetado más claro que lo diferencie de otros orígenes y permita obtener mayor valor añadido.
El sector exige también disponer de más materias activas fitosanitarias eficaces para el control de plagas, enfermedades y malas hierbas del arroz. Finalmente, la sectorial insta al presidente de AVA-ASAJA a solicitar una reunión urgente con el presidente de la Generalitat y los consellers de Agricultura y Medio Ambiente con el objetivo de abordar esta situación, acordar medidas que mitiguen al máximo esta crisis sin precedentes y evitar que se repita en las próximas campañas.