El Observatorio de Precios en Consumo de Castilla-La Mancha, promovido por la Consejería de Sanidad de la Junta de Comunidades y elaborado por la Facultad de Ciencias Sociales de Cuenca junto a la Unidad de Transferencia del Conocimiento 'Innovación Abierta' de la Universidad de Castilla-La Mancha, en colaboración con CAVE-CLM, ha difundido el informe de agosto, en el que se examina la evolución de los precios registrada durante el mes de julio.
Según detalla la Junta en una nota de prensa, los datos reflejan un comportamiento positivo en buena parte de los artículos estudiados, sobre todo en frutas, hortalizas y otros alimentos vinculados al verano. El desarrollo de las campañas de recogida vuelve a trasladarse al bolsillo del consumidor, con recortes relevantes en varios productos frescos muy demandados en la época estival.
Dentro del apartado de frutas y verduras, el plátano canario es el que más abarata su precio, con una caída del 13,3%, seguido de la uva verde sin semilla (-12,9%) y el calabacín (-11,9%). También se registran retrocesos en el limón (-5,3%) y en la cebolla amarilla (-4,1%). En cambio, se encarecen la pera conferencia (+7,9%) y las judías verdes (+6,6%), mientras que el tomate de ensalada sube cerca de un 5%.
El documento vuelve a subrayar, además, la conveniencia de comparar precios entre distintos comercios. Artículos como la naranja o la manzana, aunque mantienen un precio medio muy parecido al del mes previo, muestran fuertes disparidades entre cadenas, llegando en determinados casos a casi duplicarse el importe según el supermercado elegido.
En el capítulo de carnes se observa un giro respecto al patrón del mes anterior. A excepción de los cuartos traseros de pollo, que se abaratan un 1,4%, predominan los incrementos moderados. Sobresalen la costilla de cerdo (+4,7%) y el jamón cocido (+3,5%). Precisamente la costilla de cerdo y los cuartos traseros de pollo continúan entre los productos con mayores diferencias de precio entre establecimientos.
Los pescados muestran, por el contrario, un escenario más ventajoso para el consumidor. El salmón vuelve a recortar su precio un 7,8% y suma ya tres meses seguidos de descensos. Las sardinas también bajan algo más de un 3%, mientras que el boquerón, caracterizado por fuertes variaciones mensuales ligadas a la temporada y al volumen de capturas, incrementa ligeramente su coste.
En el grupo de otros alimentos predomina igualmente una cierta estabilidad. La principal excepción es el aceite de girasol de marca de distribuidor, cuyo precio repunta un 5,7%, mientras que los pistachos anotan la rebaja más acusada, cercana al 3%. El aceite de oliva mantiene una evolución positiva, con descensos tanto en las marcas de fabricante como en las de distribuidor.
Resulta especialmente llamativo el comportamiento de los productos típicamente veraniegos. En el segundo mes de seguimiento de esta categoría, todos los artículos analizados reducen sus precios al avanzar la campaña de recolección. El melón piel de sapo anota un recorte superior al 30%, mientras que el melocotón amarillo y la sandía rallada descienden más de un 10%.
Los productos de limpieza y cuidado del hogar, por su parte, se mantienen en una franja de elevada estabilidad. La mayor bajada corresponde al gel de ducha (-3,2%), que continúa situándose, además, entre los artículos con más diferencias de precio según el punto de venta.
El análisis se lleva a cabo en 36 supermercados repartidos por las cinco capitales de provincia de Castilla-La Mancha y Talavera de la Reina, tomando como referencia una cesta básica integrada por 61 productos. Este seguimiento continuado permite conocer no solo la variación mensual de los precios, sino también las diferencias entre establecimientos y la detección de posibles tendencias que puedan repercutir en la cesta de la compra de los hogares castellanomanchegos.
En conjunto, los datos de julio prolongan la dinámica favorable ya apreciada en el mes previo, con descensos generalizados en numerosos artículos y un impacto especialmente positivo de la entrada en temporada de frutas y hortalizas.
El Observatorio continuará monitorizando en los próximos meses la evolución de esta cesta básica y prestará una atención especial a aquellos productos susceptibles de verse condicionados por factores externos y por la coyuntura de los mercados internacionales.