El plan de control poblacional del conejo impulsado por la Conselleria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat en la Plana de Lleida ha contabilizado 226.472 capturas durante su primer año de funcionamiento, una cifra que, según el departamento, refleja “un cambio de tendencia en la reducción de daños”.
Se trata de una actuación diseñada para contener la sobreabundancia de esta especie y mitigar el aumento de los perjuicios que provoca sobre las explotaciones agrarias, según ha detallado la Generalitat en un comunicado difundido este viernes.
Desde la puesta en marcha del dispositivo, a mediados de junio y hasta la actualidad, se han llevado a cabo 1.719 actuaciones promovidas por titulares agrarios, 636 intervenciones procedentes de áreas privadas de caza y 232 actuaciones directas realizadas con medios propios de la Conselleria.
El programa se desarrolla en un territorio que abarca 147 municipios repartidos en seis comarcas de la Plana de Lleida, con una superficie superior a los 5.200 kilómetros cuadrados y la colaboración de diferentes áreas cinegéticas.
El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ha reafirmado el compromiso del Govern “al seguir implementando medidas de gestión cinegética y aumentarlas, si es necesario”.
“Hemos impulsado las medidas que el sector nos ha pedido, con el objetivo de reducir la sobreabundancia que causa estragos en la agricultura”, ha añadido.
Líneas de ayuda al sector agrario
En paralelo, la Conselleria puso en marcha en 2025 un conjunto de líneas de ayuda específicas para paliar el impacto económico de los daños ocasionados al sector agrario, reforzando las actuaciones de prevención y defensa, que han tenido una acogida muy alta entre los titulares de explotaciones.
Las peticiones destinadas a costear la colocación de sistemas de protección han alcanzado a 146 beneficiarios, que han percibido en conjunto 1,02 millones de euros.