El sector del ajo exige una reacción urgente de la UE ante las trabas de Marruecos y la liberalización arancelaria de Reino Unido

Anpca reclama a España y a la UE una respuesta rápida ante las nuevas licencias de Marruecos y la suspensión de aranceles al ajo en Reino Unido.

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La Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo de España (Anpca) ha instado al Gobierno español y a la Comisión Europea a dar una respuesta firme para salvaguardar la viabilidad del sector del ajo, tras las nuevas restricciones aplicadas por Marruecos y la decisión de Reino Unido de suprimir temporalmente los aranceles.

Según ha explicado la organización, Marruecos ha pasado a someter la entrada de ajo fresco o refrigerado a un régimen de licencias de importación, anunciado con una duración de 18 meses. Aunque la obligación de contar con licencia no supone de por sí un veto a las compras exteriores, Anpca alerta de que su puesta en práctica puede generar incertidumbre, retrasos o trabas adicionales en un destino clave para los operadores españoles, según ha indicado en un comunicado. Por ello, la asociación reclama conocer con detalle los criterios de concesión, los plazos de tramitación y el impacto real sobre las operaciones comerciales.

En paralelo, el Ejecutivo británico ha decidido suspender de forma temporal los aranceles aplicados a varios productos, entre ellos el ajo, a partir del 26 de noviembre. La referencia arancelaria publicada para este producto es del 8% más 100 libras por cada 100 kilogramos y, de acuerdo con Anpca, la supresión de este gravamen, prevista hasta finales de 2028, puede aumentar de manera notable la presión competitiva de proveedores de terceros países en el mercado del Reino Unido.

La asociación remarca que aún está pendiente confirmar oficialmente si esta suspensión se aplicará también al ajo que entre fuera de los contingentes arancelarios, con especial atención al caso de China.

Para el sector, el peso económico de ambos destinos justifica la preocupación. En 2024, España exportó al Reino Unido 14.889,5 toneladas de ajo fresco o refrigerado y a Marruecos 15.215 toneladas. En total, 30.104,5 toneladas, equivalentes al 21,26% de las 141.600 toneladas enviadas por España al exterior ese año. El Reino Unido supuso el 10,52% del volumen total y Marruecos el 10,74%. En 2023, las ventas al Reino Unido ascendieron a 17.160,8 toneladas, un 11,52% de las exportaciones españolas de ese ejercicio. En 2025, Marruecos recibió aproximadamente 11.284 toneladas de ajo español, según datos internacionales de comercio.

"No estamos hablando de mercados marginales, sino de destinos fundamentales para la comercialización del ajo español. La coincidencia de nuevas exigencias de acceso a Marruecos y de una posible intensificación de la competencia en Reino Unido obliga a Europa a actuar con rapidez. El sector productor no puede quedar desprotegido ante cambios comerciales que ponen en riesgo su rentabilidad y continuidad", ha señalado el presidente de ANPCA, Juan Salvador Peregrín Cervantes.

En este contexto, la Asociación ha pedido a la Comisión Europea que analice con urgencia la compatibilidad y la aplicación práctica del sistema marroquí de licencias con los acuerdos comerciales vigentes; que requiera información detallada y garantías de transparencia a las autoridades de Marruecos; y que, junto con España, estudie el alcance real de la suspensión arancelaria británica y su repercusión sobre los contingentes de ajo procedentes de países terceros. Asimismo, solicita la puesta en marcha de mecanismos de seguimiento de los flujos comerciales y la activación de instrumentos de defensa comercial legalmente posibles cuando se cumplan las condiciones exigidas.

La organización considera esencial abrir de forma inmediata un espacio de diálogo técnico con las administraciones española y comunitaria, con presencia del propio sector, antes de que entren en vigor los cambios previstos en Reino Unido. "Europa debe garantizar unas condiciones de competencia equilibradas y defender una producción que genera empleo, actividad económica y valor añadido en las zonas rurales", ha concluido la organización.