La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha reiterado a los citricultores la necesidad de extremar la vigilancia frente a la mosca de la fruta (Ceratitis capitata) en las fases de cambio de color y maduración, al tratarse de uno de los momentos de mayor vulnerabilidad para el cultivo.
Según las recomendaciones técnicas del servicio autonómico de Sanidad Vegetal, el periodo de mayor riesgo en cítricos se sitúa desde justo antes del envero y a lo largo de los meses de otoño, por lo que se considera esencial controlar con regularidad las parcelas y localizar cuanto antes los primeros frutos dañados.
La Generalitat recuerda que la mosca de la fruta puede atacar tanto a los cítricos como a otros frutales y completar varias generaciones anuales cuando las condiciones ambientales son favorables. Las hembras introducen los huevos en los frutos en el inicio de la maduración y las larvas se desarrollan en su interior, ocasionando daños en la pulpa y favoreciendo después la caída de la fruta.
Por ello, desde la Conselleria de Agricultura se subraya la conveniencia de ajustar las estrategias de control a la realidad de cada explotación y reforzar la observación en las variedades más sensibles o próximas a la recolección.
Entre las medidas aconsejadas figura la retirada de los frutos dañados, tanto los que permanecen en el árbol como los que ya han caído al suelo, ya que actúan como reservorio y contribuyen al mantenimiento y expansión de la plaga. Asimismo, se insta a vigilar la presencia de otros frutales huéspedes en el entorno de las parcelas citrícolas, sobre todo cuando puedan albergar poblaciones de Ceratitis capitata.
El seguimiento de la plaga puede llevarse a cabo mediante trampas alimenticias o sexuales, complementadas con la observación directa de los primeros frutos picados. Las instrucciones técnicas señalan la importancia de prestar especial atención a las variedades extratempranas y, al final de la campaña, a las variedades tardías.
Además, es posible utilizar sistemas de captura masiva y de atracción y muerte, siempre siguiendo las indicaciones técnicas y las condiciones de uso establecidas para cada método. Estas herramientas son compatibles con otras formas de control aplicadas frente a la mosca de la fruta.
Actuaciones adaptadas a cada parcela
La intensidad y la frecuencia de las intervenciones deberán definirse en función de las características de cada parcela, de la variedad plantada, del estado de maduración del fruto, de la meteorología y del nivel de presencia de la plaga.
Cuando se considere necesaria una intervención fitosanitaria, deberán emplearse únicamente productos autorizados para el cultivo, respetando las dosis, las condiciones de aplicación y los plazos de seguridad establecidos. Las recomendaciones técnicas recalcan la necesidad de combinar las distintas herramientas disponibles y evitar tratamientos innecesarios si los niveles de población no justifican una actuación.
El control de Ceratitis capitata adquiere especial relevancia en las fases cercanas a la maduración y a la cosecha, tanto para minimizar los daños directos sobre la fruta como para reducir los focos desde los que la plaga puede propagarse a otras explotaciones.
La Conselleria mantiene a disposición del sector los avisos fitosanitarios y las recomendaciones técnicas actualizadas a través del Portal Agrari, donde los agricultores pueden consultar información sobre seguimiento, tratamientos y medidas preventivas frente a las principales plagas y enfermedades que afectan a los cultivos valencianos.