Este martes se celebra en Oviedo una jornada para examinar los desafíos que afronta el sector lácteo en España. Entre ellos figuran la necesidad de reducir la huella ambiental, la presión derivada de los excedentes de otros países, la inestabilidad de los mercados internacionales y la ausencia de relevo generacional. Así se ha expuesto en el encuentro promovido por Asaja, en el que el presidente de la Interprofesional Láctea INLAC, Javier Roza, ha subrayado que resulta imprescindible una "mayor determinación política para darle a la ganadería de leche una importancia crítica".
Roza ha señalado que comunidades vecinas como Galicia están logrando contener la caída de la producción y "lo están haciendo bastante mejor". A su juicio, "es verdad que otras regiones como Cantabria, pues también tienen una caída de producción de leche, es decir, que no es una cuestión solo de Asturias, pero es verdad que Galicia, por ejemplo, pues sí que le ha dado una importancia y una prioridad que hace que sean capaces de mantener y aumentar la producción".
En la actualidad, Asturias concentra en torno al 7% de la producción láctea nacional, un volumen que "desgraciadamente sigue cayendo con una baja en en torno a un 15% en los últimos cinco años", lo que, en palabras de Roza, supone "una llamada de atención". Avisa de que "tendríamos que intentar al menos no caer. Otras regiones limítrofes a Asturias han sido capaces de aumentar la producción, por lo cual se puede demostrar que efectivamente se puede y se debe de tener condiciones para mejorar las condiciones de producción".
Entre los factores que explican este descenso, Roza destaca la falta de relevo generacional, ya que continúa siendo una actividad "con grandes dificultades". Añade que la compleja orografía asturiana supone un obstáculo adicional, por lo que considera que las administraciones deberían favorecer la entrada de nuevos ganaderos y facilitar que quienes abandonan la actividad puedan traspasar sus explotaciones.
El presidente de INLAC ha apuntado también que "si el sector quiere seguir creciendo está condenado a tener más animales y por tanto tener más explotaciones" porque la productividad del sector en España se encuentra cerca de su techo. Recuerda que "sólo el 70% de los productos lácteos que se consumen en España se producen aquí. No tenemos suficiente leche ni suficiente capacidad de transformación. Todo indica que el consumo futuro va a seguir creciendo así que vamos a necesitar más leche, vamos a necesitar más transformación, más vacas y eso es una gran oportunidad para las personas que se quieran dedicar a la producción".
En la misma línea, la exministra de Agricultura Isabel Tejerina ha resaltado que atravesamos una fase de transición, marcada por un ajuste de precios, pero insiste en que "lo importante es no perder el foco y poner en valor el papel del sector en España". Ha recordado además que "hay que poner en valor la trayectoria positiva que este sector ha venido desempeñando desde los 40 años que se cumplen este año de pertenencia a la Unión Europea sometidos a la política agrícola común con una transformación del sector tremendamente importante".
Roza ha coincidido con esta valoración, remarcando que se trata de una industria capaz de adaptarse y "enormemente innovadora".
Mejora de precios y perspectivas de rentabilidad
Respecto a la evolución del mercado, el presidente de INLAC se ha mostrado optimista y confía en que en los próximos años los precios posibiliten que el lácteo vuelva a ser un "negocio rentable". A su juicio, "es evidente que estos son ciclos y vamos a poder tener en los próximos tiempos, no sabemos muy bien cuando, pero seguro una recuperación de precios que hará que la rentabilidad se vuelva a recuperar y que permita tener una rentabilidad económica a las explotaciones".