Labradores y ganaderos de Almendralejo reclaman al Gobierno medidas urgentes para salvar un olivar que agoniza

Clygal exige al Gobierno medidas urgentes, control de fronteras y aplicación estricta de la Ley de la Cadena para frenar la agonía del olivar español.

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La Comunidad de Labradores y Ganaderos de Almendralejo (Clygal) ha instado al Gobierno central a poner en marcha medidas “efectivas” y “urgentes” para “salvar” a un sector olivarero español que “agoniza”, asfixiado por unos costes de producción “astronómicos” y por un precio del AOVE “en caída libre”, lo que sitúa a los productores en una situación de “extrema vulnerabilidad”.

El colectivo subraya que, aunque las cifras oficiales evidencian que el mercado global —tanto el consumo interno como las exportaciones— demanda más aceite del que España es capaz de generar, las cotizaciones en origen “arrastran un desplome continuo e inexplicable que sitúa al borde de la quiebra a miles de familias agrícolas”.

Según expone la Comunidad de Labradores, el balance oficial consolidado de la campaña 2025-2026 refleja una “profunda paradoja comercial”. España cerró con una producción definitiva de 1.298.503 toneladas, volumen que considera “totalmente insuficiente” para cubrir una demanda global estimada en 1.500.000 toneladas —500.000 destinadas al consumo interno y 1.000.000 a exportaciones—, lo que genera un “déficit” superior a 200.000 toneladas de aceite de oliva español.

Ante este escenario de desprotección, y a través de una nota de prensa, la Clygal exige al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la aplicación “inmediata” y “rigurosa” de la Ley de la Cadena Alimentaria, al considerar “intolerable” que los agricultores se vean obligados a vender su producción “por debajo del coste efectivo de producción”.

En esta línea, reclama una campaña “masiva” de inspecciones de oficio en industrias y puestos compradores, así como un régimen sancionador “contundente” que impida que el eslabón “más débil”, el agricultor, acabe financiando los márgenes y comisiones de los intermediarios.

Paralelamente, solicita la puesta en marcha “inmediata” de las “cláusulas espejo” para asegurar el principio de reciprocidad, de forma que no pueda entrar en España “ni un solo kilo de aceite exterior que no cumpla exactamente las mismas reglas del juego que el nuestro”.

La Clygal sostiene que la medida anunciada por el Gobierno de España de retirar parte de la producción en caso de una gran cosecha “no es una solución”, sino que “es un parche para mantener la entrada de aceite de terceros países”.

Finalmente, concluye que la solución “real” no debe pasar por limitar los kilos del agricultor español, sino por reforzar el control en fronteras, exigir un etiquetado “transparente” que indique el porcentaje “exacto” de mezclas de origen y defender con “firmeza” el valor del olivar tradicional, al que define como “el verdadero motor económico, social y medioambiental de los pueblos”.