Los ministros de Pesca de la Unión Europea han cerrado este lunes en Luxemburgo un pacto sobre el reparto de las oportunidades de pesca para la flota comunitaria en el mar Báltico de cara al próximo año. El compromiso incluye incrementos para las poblaciones de arenque y espadín, mientras que mantiene límites muy estrictos para el bacalao y el salmón, en unos caladeros en los que no faenan barcos españoles.
“Al equilibrar la recuperación de las poblaciones de peces y la protección de los ecosistemas marinos con la viabilidad a largo plazo de nuestro sector pesquero, aspiramos a fomentar unos mares saludables y unas comunidades pesqueras prósperas para las generaciones venideras”, ha destacado en un comunicado el ministro de Pesca irlandés y presidencia de turno del Consejo de la UE, Martin Heydon.
De este modo, los Totales Admisibles de Capturas (TAC) y las cuotas asignadas a los Estados miembro por los Veintisiete han “tenido en cuenta” las recomendaciones científicas del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM), además de otras “consideraciones científicas y socieconómicas”.
Precisamente, el ministro español de Agricultura y Pesca, Luis Planas, recordó a primera hora del lunes a su llegada al encuentro en Luxemburgo que, aunque esta negociación “no concierne directamente a la flota española”, sí reviste interés porque “fija los principios” de sostenibilidad ambiental, económica y social que se usarán también en otros procesos, como la fijación de las posibilidades de pesca en el Atlántico y el Mediterráneo que los 27 deberán acordar el próximo diciembre.
En este contexto, los ministros han decidido elevar en un 44% las posibilidades de pesca de espadín para la próxima campaña en el mar Báltico, apoyándose en el aumento notable de la población de esta especie y en las previsiones de que esta evolución positiva se mantenga.
También se incrementarán las posibilidades de pesca del arenque del Báltico central hasta un 71%, aunque se conservará el cierre de la pesquería durante los tres meses correspondientes a la temporada de desove.
En lo referente al arenque del golfo de Riga, el Consejo ha aprobado un aumento del 11% en los límites de captura respecto a 2026, “lo que refleja el buen estado de la población”, según ha señalado la institución europea en un comunicado. Se mantienen, sin embargo, los topes de captura accesoria en los niveles de 2026 para esta especie en el Báltico occidental.
Para el arenque del golfo de Botnia se autoriza una subida del 12%, pero siguiendo la recomendación de la Comisión Europea se restringirá la pesca durante las temporadas de reproducción en aguas costeras profundas durante un periodo de tres meses.
Límites para salmón y bacalao en el Báltico
El acuerdo contempla igualmente conservar los límites de captura de salmón en el golfo de Finlandia y los topes a las capturas accidentales en la cuenca principal del Báltico en los mismos niveles fijados el año pasado, permitiéndose la pesca recreativa únicamente en el caso del salmón procedente de piscifactoría.
Respecto al bacalao del Báltico oriental y occidental, los datos indican que los caladeros continúan en un estado “deficiente”, por lo que el reparto comunitario solo autorizará cuota para capturas accidentales —en niveles de 2026—, con el propósito de que las poblaciones de bacalao en la zona “continúen recuperándose”.
Finalmente, y con el objetivo de contribuir a la mejora de estas poblaciones, el Consejo ha respaldado también la propuesta de la Comisión de prolongar la prohibición de la pesca recreativa de bacalao en todo el mar Báltico.