El Consello de la Xunta ha dado luz verde a dos nuevos convenios de colaboración con las cofradías de Cabo de Cruz, en Boiro, y de Vilanova de Arousa, mediante los que se destinan en conjunto más de 1,8 millones de euros a labores de recuperación de los bancos marisqueros.
Con estas incorporaciones, se elevan a cinco los acuerdos firmados hasta ahora, junto con los ya cerrados con Noia, Muros y Vilaxoán.
Estos convenios se enmarcan en los 22,7 millones que el Gobierno gallego prevé inyectar en el sector del mar para hacer frente a la mortandad masiva del marisco gallego provocada por las intensas lluvias del pasado invierno.
En el contexto de este programa, anunciado en marzo por la conselleira do Mar, Marta Villaverde, los profesionales del mar podrán percibir una compensación económica de hasta 700 euros por entre 10 y 12 jornadas mensuales de participación en distintas tareas mientras los bancos permanezcan cerrados.
El acuerdo, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (Fempa), incluye un plan de restauración de hábitats y zonas productivas marisqueras, con un calendario detallado que prevé la implicación directa del sector en los trabajos de recuperación, entre los que figuran la siembra de bivalvos, la retirada de residuos o el acondicionamiento de los bancos.
Detalles de los convenios con Cabo de Cruz y Vilanova
En el caso de Cabo de Cruz, el convenio contempla un presupuesto de 1.370.796 euros y beneficiará a 163 mariscadores a pie. Las actuaciones se desarrollarán en una superficie de 2.040.388 metros cuadrados que abarca los bancos de Barraña, Arrecife das Marxas, Retorta, Ladeira do Chazo y la playa de Mañóns. Entre las medidas previstas figuran la remoción mecánica y manual del sustrato, la organización de turnos de vigilancia, rareos y la siembra de 2,3 millones de unidades de almeja fina y babosa.
Por su parte, el convenio con Vilanova prevé una inversión de 483.598 euros y dará cobertura a 65 mariscadores a pie. Las intervenciones se llevarán a cabo en 1.086.872 metros cuadrados en Esteiro de Vilamaior, As Sinas, As Carballas-O Bote y Castelete-O Rego. El plan da prioridad al trabajo manual en las áreas con mayor densidad de marisco y reserva la intervención mecánica para las zonas con más acumulación de lodo. Asimismo, contempla la siembra de 650.000 unidades de almeja babosa.
Primer polígono agroforestal privado en Alto de Castiñeira
En otro orden de asuntos, el Consello ha aprobado la declaración de utilidad pública del primer polígono agroforestal de iniciativa privada de Alto de Castiñeira, situado entre los municipios ourensanos de Ribadavia y Cenlle, con el objetivo de movilizar y poner en uso tierra agraria.
Este polígono prevé la puesta en valor de 11,58 hectáreas. La actividad principal será el cultivo de especies leñosas —fundamentalmente viñedo, al encontrarse en el ámbito de la DO Ribeiro— y, como uso secundario, los pastos permanentes.
En la actualidad, en Galicia hay en marcha 29 polígonos agroforestales de iniciativa pública, en distintas fases de ejecución, de los cuales 15 se localizan en la provincia de Ourense. En conjunto, suponen la recuperación productiva de más de 5.000 hectáreas, según subraya la Xunta.