Las Administraciones públicas pueden participar y de hecho, bien lo sabemos, participan, de ordinario, como un usuario más, en Internet. Todos los ciudadanos, prácticamente, sabemos hoy cómo las relaciones con el sector público se realizan, mayoritariamente, de forma electrónica.
Las Administraciones compran o fabrican sus plataformas tecnológicas y las conectan a la red para dar servicios públicos, contratar a través de Internet, ofrecer registros telemáticos, admitir recepción de información, anunciarse, tramitar procedimientos online, etc.
Reglas y estructuras de la red
Con esto se someten a las reglas y estructuras de la Red. Algunas de ellas, además, han decidido participar como verdaderos actores en el gobierno de Internet y constituirse en autoridad de nombres de dominio. Esta decisión, que muchos entes públicos por pereza, desidia o falta de atención no han valorado tiene muchas y variadas consecuencias.
