Cogitationis poenam nemo patitur
Ulpiano
Las disrupciones tecnológicas siempre traen consigo cambios importantes, que pueden abordarse desde el miedo o desde la astucia. Así lo vivimos en el sector jurídico con el surgimiento de las plataformas legaltech, regtech, fintech, insurtech y similares. Y lo estamos volviendo a experimentar en esta etapa en la que la inteligencia artificial ha irrumpido con fuerza.
Servicios jurídicos dirigidos a consumidores
Con respecto a este tipo de plataformas que ofertan nuevos servicios legales prestados sobre la base de soluciones tecnológicas, el principal debate en la abogacía institucional se ha centrado en que los responsables de muchas de aquellas no se configuran como despachos de abogados sino como sociedades mercantiles.
Esto se debe a que esas entidades no prestan servicios de asesoramiento jurídico, consejo o defensa de derechos e intereses públicos y privados (actividades a las que sí aplica la normativa colegial, como el Estatuto General de la Abogacía, aprobado mediante Real Decreto 135/2021, y la ley de colegios profesionales), sino servicios paralelos o complementarios a aquellos.
