El Rayo Vallecano afronta este jueves su primer partido como local de la temporada en un escenario que concentra varios conflictos. El encuentro contra el Deportivo Alavés, correspondiente a la segunda jornada de LaLiga, se disputa a las 21.00 horas en Butarque, lejos de Vallecas y entre reproches cruzados de las instituciones, las aficiones y las directivas de ambos clubes.
La Comunidad de Madrid mantiene suspendida la concesión del estadio vallecano por sus problemas de seguridad, LaLiga ha rechazado aplazar el encuentro y varias peñas rayistas han llamado a no acudir al campo del Leganés como protesta contra la gestión de Raúl Martín Presa.
A esta situación se añade otro frente: el Alavés acusa al Rayo de impedir que sus aficionados puedan asistir al partido. Su directiva ha anunciado que tampoco ocupará el palco de Butarque.
Por qué el Rayo no puede jugar en Vallecas
El origen del conflicto se encuentra en el estado del estadio de Vallecas, propiedad de la Comunidad de Madrid. Una auditoría detectó deficiencias relacionadas con la seguridad, la salubridad y el mantenimiento de las instalaciones, lo que llevó a la Administración autonómica a mantener suspendida la concesión del recinto.
El Rayo defendía que podía disputar el encuentro en su estadio y solicitó que se levantaran las medidas cautelares. Sin embargo, la respuesta negativa llegó a última hora del 17 de agosto, según explicó la entidad en su comunicado oficial.
El club asegura que había entregado la documentación requerida y trabajado para que el estadio pudiera acoger el partido. La Comunidad de Madrid, por el contrario, considera que las condiciones actuales no permiten autorizar su utilización mientras continúan las comprobaciones técnicas.
El desacuerdo ha enfrentado directamente a la entidad presidida por Martín Presa con el Gobierno autonómico. El presidente del Rayo ha defendido que el estadio reúne condiciones suficientes para celebrar encuentros, aunque reconoció anteriormente un "error humano" en la respuesta a un requerimiento administrativo.
LaLiga rechaza aplazar el Rayo-Alavés
Tras conocer que no podría jugar en Vallecas, el Rayo pidió formalmente a LaLiga el aplazamiento del encuentro. El club argumentó que trasladar el partido a otro estadio suponía un "grave perjuicio" para la entidad y sus seguidores. La petición fue rechazada cuando LaLiga respondió que no existe una causa reglamentaria de fuerza mayor que impida disputar el encuentro en la fecha prevista, puesto que el club dispone de una instalación alternativa.
La solución ha sido activar el acuerdo alcanzado con el Leganés para utilizar el estadio de Butarque, una opción que ya había servido de alternativa en un partido anterior frente al Atlético de Madrid. Durante las últimas semanas también se barajó la posibilidad de jugar en El Plantío, estadio del Burgos, aunque finalmente se impuso la opción de Leganés por su mayor proximidad.
Las peñas piden no acudir a Butarque
El traslado ha provocado una nueva fractura entre Martín Presa y parte de la afición organizada. La Federación de Peñas, la Plataforma ADRV y Bukaneros han llamado a no acudir al encuentro para protestar por la situación del club y el deterioro del estadio. Estos colectivos responsabilizan a la directiva de la crisis y cuestionan también la actuación de las instituciones. Consideran que los problemas de Vallecas no aparecieron de forma repentina y reclaman explicaciones sobre el mantenimiento del recinto.
Las peñas solicitan igualmente que se estudie la devolución proporcional del importe de los abonos correspondiente a los partidos que el equipo deba disputar fuera de su estadio habitual. No todos los aficionados comparten la misma respuesta. Algunos han decidido retirar sus entradas para acompañar al equipo en Leganés, mientras que otros respaldan el llamamiento a dejar vacías las gradas como protesta.
El Rayo ha informado de que sus abonados pueden obtener una entrada gratuita de categoría similar a la de su abono. Para acceder al estadio deben presentar tanto el abono como la localidad correspondiente. Las entradas para quienes no sean abonados se han puesto a la venta por 25 euros.
El Alavés acusa al Rayo de impedir el acceso de su afición
La organización del partido también ha enfrentado a los dos clubes por la ausencia de localidades destinadas a la afición visitante. El Rayo sostiene que el retraso en la confirmación del estadio dejó un margen insuficiente para tramitar estas entradas. Según su versión, el personal desplazado a Butarque no completó la generación de localidades hasta las 19.00 horas del 18 de agosto.
La entidad argumenta que los accesos visitantes debían ser nominativos y que la identidad de sus titulares tenía que comunicarse a las autoridades con una antelación de entre 48 y 72 horas. Ese plazo, asegura el club, hizo imposible distribuir las entradas a los seguidores del Alavés. El conjunto vitoriano rechaza esa explicación. En su comunicado oficial, niega que el Rayo hubiera mostrado la colaboración necesaria para facilitar el desplazamiento de sus aficionados.
Según el Alavés, realizó gestiones durante los días previos, pero no recibió una respuesta definitiva hasta la mañana del miércoles, cuando se le comunicó que no habría localidades disponibles para la grada visitante.
En señal de protesta, la directiva alavesista ha decidido no acudir al palco presidencial de Butarque.
Dos equipos con comienzos opuestos
El conflicto institucional y organizativo ha desplazado parcialmente la atención sobre el encuentro deportivo. El Rayo llega después de perder 2-1 frente al Sevilla en su estreno liguero, mientras que el Alavés comenzó la temporada con una victoria por 3-0 ante el Getafe. El delantero Mariano Díaz fue uno de los protagonistas de ese triunfo alavesista, con un gol y dos asistencias.
Para el conjunto dirigido por Beñat San José, el encuentro representa la posibilidad de sumar sus primeros puntos pese a jugar lejos de Vallecas. El equipo de Quique Sánchez Flores, por su parte, aspira a mantener su buen inicio de temporada.
El siguiente compromiso del Rayo como local está previsto para el 5 de septiembre frente al Racing de Santander. Por el momento, no existe confirmación definitiva sobre si podrá disputarse en Vallecas o si el equipo deberá volver a buscar un estadio alternativo.