Representantes de distintas administraciones y especialistas en movilidad han coincidido en que la accesibilidad debe ser el elemento central en el diseño de ciudades y edificios. Así lo han expuesto en la Jornada de Movilidad Accesible celebrada esta semana en Barcelona, organizada por TK Elevator, que ha reunido a agentes del sector público y privado para analizar retos y oportunidades en este ámbito.
En la inauguración, la directora General de Transportes y Movilidad de la Generalitat, Susi López, ha señalado que el incremento de la población y los cambios demográficos están elevando también el porcentaje de ciudadanos con dificultades de movilidad y con un grado de discapacidad del 33% o superior, que alcanzó el 9% en Catalunya a finales de 2025: “Esto nos obliga a acelerar la transformación de las ciudades”.
Según ha defendido, este avance hacia la accesibilidad debe aprovecharse para repensar el espacio público desde la base, puesto que la accesibilidad “no es una capa que se añade al final, que también, sino que es un criterio de diseño desde el origen”, que exige inversión, tecnología, planificación, cultura institucional y una intensa colaboración entre actores.
En la misma línea, la directora de Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona, Lidia Torres, ha remarcado que la accesibilidad no se limita al diseño inicial, sino que tiene que ver con el funcionamiento cotidiano, ya que una rampa inutilizable, un ascensor fuera de servicio o una conexión deficiente entre sistemas “puede convertir un trayecto posible en un trayecto verdaderamente imposible”.
Ha detallado que el consistorio trabaja, entre otras medidas, en la pacificación progresiva de calles y en la reducción del tráfico rodado para facilitar los desplazamientos a pie, así como en la creación de itinerarios accesibles y continuos que mejoren la conexión entre barrios, servicios y transporte público, citando como ejemplo la transformación de la avenida Meridiana.
Debate sobre normativas y valor inmobiliario
En una mesa de debate, el director de Promociones de Voracys, Ignasi del Hoyo, ha considerado que Catalunya ha sido pionera en la elaboración de normativas de accesibilidad, aunque ha subrayado la carencia de ayudas específicas, y ha asegurado que esta accesibilidad se ha convertido en un ‘commodity’: “No podemos vender un activo inmobiliario que no sea accesible para todo el mundo”.
La directora de Servicios del Espacio Público del Ayuntamiento de Barcelona, Beatriz Huarte Fournier, ha apuntado que la accesibilidad ya se asume como un “punto de partida y un eje vertebrador” en la edificación, y no como una mera cuestión técnica añadida.
En esta misma línea, la directora general del Colegio de la Arquitectura Técnica de Barcelona (Cateb), Isabel Pagonabarraga Mora, ha sostenido que cuanto más accesible resulta un activo, mayor es su valor, y ha detectado una falta de apoyo económico suficiente para poder garantizar esa accesibilidad.
Por su parte, la directora de la Fundación Mutua de Propietarios, Cristina Pallàs, ha defendido que las personas puedan entrar y salir de su vivienda de forma autónoma, recordando que un estudio de la fundación calcula que 1,8 millones de personas con movilidad reducida en España necesitan ayuda de terceros para hacerlo: “Habrá un aumento de la demanda de accesibilidad en los próximos años y tenemos que estar preparados para atenderla”.
En este contexto, el responsable del Área de Accesibilidad de Ecom, Rubén Domínguez Santana, ha explicado que planificar y asegurar una movilidad accesible implica conocer de cerca a las personas con discapacidad y sus necesidades específicas: “Nuestro valor añadido es que podemos trasladar estas necesidades para encontrar soluciones reales y efectivas”.
Un derecho “habilitante” y el papel de los ascensores
La responsable de Accesibilidad Universal de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), Ana Vieitez, ha defendido que el transporte público accesible constituye un “derecho habilitante” porque permite ejercer otros derechos como el acceso a la sanidad, la cultura o la participación social. Además, ha reclamado mejorar la comprensión del espacio y la información disponible para el usuario, así como reforzar la fiabilidad de los elementos de la infraestructura, como los ascensores.
La directora territorial Zona Noreste de TK Elevator, Carmen Ginard, ha señalado que el ascensor es una infraestructura tan integrada en el día a día que a menudo pasa desapercibida, pese a ser, en sus palabras, el hilo invisible que mantiene en funcionamiento la ciudad. Ha insistido en la necesidad de coordinación entre entidades, empresas privadas y administraciones para que la accesibilidad llegue efectivamente a toda la ciudadanía.
En representación de CSIM Cluster Servicios Inmobiliarios, José Manuel Barrero (de Grup AcBar) ha explicado que, cuando una comunidad de propietarios decide mejorar la accesibilidad instalando, por ejemplo, un ascensor, se topa con edificios muy antiguos —especialmente en zonas periféricas— que complican la actuación. Por ello, ha reclamado un marco normativo unificado y un mayor acceso a la financiación: “Un ascensor no puede costar 10.000 euros por piso”.
Informe sobre los retos de la movilidad accesible
La directora de Comunicación y Marketing de TK Elevator, Jennifer López, ha presentado las principales conclusiones del informe “Retos y oportunidades de la movilidad accesible en España” y ha subrayado que la accesibilidad no solo elimina barreras, sino que “mantiene vivas” las ciudades.
Considera clave concebir la accesibilidad como un recorrido continuo desde el punto de partida hasta el destino final. Según el informe, más de la mitad de la población en Catalunya ha modificado en alguna ocasión sus trayectos para esquivar barreras arquitectónicas, ha dejado de visitar a familiares o amigos, o ha elegido su lugar de vacaciones en función de si el entorno era accesible o no.
El documento añade que la combinación de una población cada vez más envejecida, un parque de viviendas antiguo con cientos de miles de edificios sin ascensor y unas ciudades que crecen en vertical agrava el problema: “Cuando todos estos factores coinciden, el reto deja de ser puntual y pasa a ser estructural”.