Anthropic invertirá 38.000 millones en potencia para IA: el acuerdo que rescata el gran centro de datos de Nscale

La compañía compromete 45.000 millones de dólares durante seis años para utilizar unos 460 MW de capacidad equipada con chips Nvidia Vera Rubin

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La empresa estadounidense de Inteligencia Artificial, Anthropic Europa Press/Contacto/Pavlo Gonchar
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Anthropic ha acordado gastar unos 45.000 millones de dólares, alrededor de 38.000 millones de euros, para alquilar durante seis años capacidad informática de Nscale en Virginia Occidental. El contrato cubrirá aproximadamente 460 megavatios y utilizará la próxima generación de chips Nvidia Vera Rubin.

La operación muestra hasta qué punto las grandes compañías de inteligencia artificial están compitiendo por asegurarse electricidad, centros de datos y procesadores antes incluso de que estén disponibles.

Anthropic no comprará el centro ni los chips. Alquilará capacidad de computación.

Los sistemas Vera Rubin comenzarán a entrar en funcionamiento previsiblemente a finales de 2027.

460 MW para ejecutar modelos de IA

La magnitud del acuerdo puede entenderse por su potencia.

Nscale reservará alrededor de 460 MW para las cargas de trabajo de Anthropic, que necesita cada vez más capacidad para entrenar y ejecutar modelos como Claude y herramientas como Claude Code.

El contrato se extenderá durante al menos seis años.

Un proyecto que necesitaba un gran cliente

El acuerdo da viabilidad comercial al campus de Nscale en Virginia Occidental.

En los grandes centros de datos, asegurarse un cliente dispuesto a comprometer miles de millones durante varios años resulta clave para financiar la infraestructura eléctrica y tecnológica.

La carrera por los chips de Nvidia

Anthropic utilizará la plataforma Vera Rubin, sucesora de la generación Blackwell.

La operación refuerza de nuevo la posición de Nvidia como proveedor central de infraestructura de IA, pero también evidencia que la batalla ya no está solo en conseguir chips: la energía y el espacio de centro de datos se han convertido en cuellos de botella.