El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha evitado concretar las medidas tributarias que el PSOE incluirá en su programa para las elecciones generales del 29 de noviembre, aunque sí ha adelantado que la formación apostará por “seguir con una propuesta fiscal que va a ser progresiva, que va a ser progresista” y que permita sostener el Estado del bienestar y ofrecer un marco favorable para la actividad empresarial.
Durante su intervención en el congreso World in Progress (WIP), que se celebra en el Palau de Congressos de Catalunya, en Barcelona, hasta este martes, ha defendido que la estrategia económica del Ejecutivo ha logrado combinar competitividad, redistribución y refuerzo de los servicios públicos.
España ha puesto en valor los datos macroeconómicos obtenidos bajo los gobiernos socialistas, que a su juicio han hecho posible el avance de la economía con una presión fiscal inferior a la de otros socios europeos como Italia, Alemania o Francia, y ha remarcado: “Las cifras de déficit son las mejores en 18 años”.
“LO QUE RECIBIMOS” DE LOS IMPUESTOS
En materia impositiva, Arcadi España ha apelado a una reflexión conjunta sobre los beneficios que obtienen los ciudadanos gracias a los tributos que abonan: “Todo el mundo habla de lo mucho que paga, pero los impuestos son el precio de la civilización”.
“Hablemos con pasión si se quiere, pero hablemos también de lo que recibimos”, ha reiterado el ministro, que ha reclamado además un debate sincero sobre la fiscalidad, en el que quienes defiendan bajadas de impuestos expliquen con claridad en qué partidas de gasto plantean los recortes.
Ha criticado que “he visto partidos que han roto el récord mundial de mayores rebajas fiscales en tiempo de campaña electoral y han roto al mismo tiempo el récord mundial de hacer las mayores subidas fiscales cuando han gobernado”, reprochando así la incoherencia de algunas formaciones.
El titular de Hacienda ha añadido que uno de los portavoces de la derecha ha planteado recientemente una rebaja tributaria que, en sus palabras, supone “cargarse el IRPF”, lo que implicaría dejar de ingresar 85.000 millones de euros, una cantidad equivalente al conjunto del gasto de todas las administraciones en educación y superior al 100% de lo que se dedica a sanidad, según las cifras que ha ofrecido.
“CIERTO CANSANCIO” DE LA UE
Asimismo, el ministro ha defendido la necesidad de ampliar el presupuesto comunitario para responder a los nuevos retos de la UE, y ha denunciado que “hay una estrategia deliberada de potencias mundiales que han dicho que esto de la UE es un invento” y que debería desaparecer.
Ha advertido de que percibe un “cierto cansancio de Europa” después de décadas en las que el proyecto comunitario se vivía con entusiasmo, y ha abogado por avanzar en la armonización del mercado único y en la reforma de las instituciones europeas para reforzar y hacer crecer el proyecto común.