Argentina tiene margen para aumentar sus exportaciones agroindustriales en hasta 10.529 millones de dólares (9.016 millones de euros) en un horizonte de diez años gracias a la entrada en vigor del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, bloque al que pertenecen también Brasil, Paraguay y Uruguay.
De acuerdo con un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario (Argentina), el 85% de los envíos argentinos a la UE corresponden a productos agroindustriales, entre los que destacan la harina de soja, el biodiésel, la carne de res, los cacahuetes y otros alimentos procesados.
Los principales compradores de estos bienes son Países Bajos, Alemania, España, Italia e Irlanda. Países Bajos ocupa la primera posición debido a la relevancia del Puerto de Róterdam, que actúa como gran puerta de acceso de las mercancías argentinas al mercado comunitario y desde donde se distribuyen posteriormente a otros Estados miembros.
En sentido inverso, Argentina adquiere de la Unión Europea combustibles, medicamentos, bienes de capital y fertilizantes. Sus socios más destacados en el bloque europeo son Alemania, Italia, España, Francia y Países Bajos.
El tratado comercial prevé que el 99% de las exportaciones de Mercosur se vean beneficiadas, ya que un 74% de esos flujos comerciales está libre de aranceles desde el 1 de mayo y otro 18% irá eliminando gravámenes de forma progresiva durante la próxima década. El 7,8% restante accederá al mercado europeo con preferencias arancelarias o mediante contingentes con cupos, mientras que solo el 0,3% de las ventas externas quedará fuera del acuerdo.
“El acuerdo UE-Mercosur beneficia a un gran número de empresas, en tanto una de cada cuatro empresas que exportan en Argentina lo hacen al mercado europeo. Esto lo convierte, a la vez, en la segunda región a la que más empresas argentinas exportan, solo detrás de América Latina”, ha resumido el documento.