La Asociación de Agencias de Empleo y Empresas de Trabajo Temporal (Asempleo) calcula que las Empresas de Trabajo Temporal (ETT) tramitarán en 2026 cerca de 5 millones de contratos de puesta a disposición (CPD), lo que implicaría un aumento del 10% frente al ejercicio previo, según las proyecciones difundidas este jueves por la patronal.
En sus estimaciones, Asempleo sitúa el cierre de 2026 en torno a los 4,96 millones de contratos, un volumen impulsado por la mejora del consumo interno y el mayor dinamismo de la economía en los últimos meses del año. Para 2027, la organización prevé que se rebasen los 5,26 millones de contratos, un 6% más, aunque con una expansión algo más contenida.
La campaña de final de año, comprendida entre noviembre de 2026 y enero de 2027, se perfila como uno de los grandes motores de empleo. En ese tramo, las ETT gestionarán alrededor de 1,3 millones de CPD, lo que se traducirá en la contratación de unas 200.000 personas en el conjunto del país.
Este repunte de la contratación estará ligado al incremento del consumo y al mayor peso de la actividad comercial y logística, así como a las necesidades de personal asociadas a la campaña navideña.
Las previsiones enlazan con el comportamiento de 2025, cuando las ETT y agencias de empleo gestionaron en torno a 4,5 millones de contratos de puesta a disposición, un 10,7% más que el año anterior.
Respecto a las fórmulas de contratación, el 54% de los contratos tramitados por estas compañías en 2025 respondió a circunstancias de la producción, mientras que los fijos discontinuos supusieron el 44% del total.
RECLAMA CAMBIOS EN EL MARCO REGULATORIO
El presidente de Asempleo, Andreu Cruañas, ha subrayado que la expansión del sector pone de relieve su papel para enlazar a las empresas con las personas que buscan empleo, si bien ha reclamado un marco regulatorio que permita responder con más eficacia a las necesidades del mercado laboral.
En esta línea, la patronal sostiene que la trayectoria futura del sector dependerá en buena medida de las decisiones que se adopten en materia laboral en la próxima legislatura. Entre los principales desafíos cita el desarrollo del nuevo registro horario, la eventual reducción de la jornada laboral, la evolución del salario mínimo interprofesional y las nuevas obligaciones europeas sobre transparencia retributiva y gestión algorítmica.
Además, Asempleo propone facultar a las ETT para cubrir mediante contratos de puesta a disposición las necesidades fijas discontinuas de las empresas usuarias, desplegar plenamente las previsiones de la Ley de Empleo y reforzar la colaboración público-privada en los servicios profesionales de empleo.
Cruañas también ha instado a abrir un debate de fondo sobre el incremento de la productividad laboral que, según ha apuntado, lleva décadas estancada en España.