La multinacional tecnológica francesa Capgemini registró en los tres primeros meses del año una facturación de 5.943 millones de euros, lo que supone un incremento del 7% en comparación con el mismo periodo del ejercicio previo.
Los pedidos del grupo en el primer trimestre alcanzaron los 6.054 millones de euros, un 6,2% más que un año antes a tipos de cambio constantes. Además, las contrataciones vinculadas a soluciones de IA generativa y agéntica representaron más del 11% del total de reservas formalizadas entre enero y marzo.
Por áreas geográficas, Asia-Pacífico y América encabezó el avance, con un crecimiento del 17,3% hasta los 573 millones de euros. A continuación se situaron Reino Unido e Irlanda, donde la actividad progresó un 19,6%, hasta alcanzar los 853 millones de euros.
En Norteamérica, la compañía ingresó 1.721 millones de euros, lo que implica una subida del 8,8%, mientras que el resto de Europa aportó 1.731 millones de euros, un 2,5% más que en el mismo tramo del año anterior. Francia fue la única zona en retroceder, al descender un 1% hasta los 1.065 millones de euros.
“Los resultados de este trimestre validan nuestra estrategia de nube e IA, que ofrece un sólido crecimiento subyacente, en línea con el cuarto trimestre de 2025 y superando a la mayoría de sus competidores en el mercado”, ha explicado el consejero delegado de la compañía, Aiman Ezzat.
“Hemos cerrado importantes acuerdos transformadores y compromisos a largo plazo, incluida la extensión por cinco años de nuestra alianza estratégica con McDonalds . Esto subraya la confianza de nuestros clientes en nuestra capacidad para llevar a cabo transformaciones complejas y a gran escala que impulsan el crecimiento de los ingresos y generan mayor valor para el negocio”, ha añadido.
En paralelo, Capgemini ha puesto en marcha en España un expediente de regulación de empleo (ERE) que contempla la salida de un máximo de 748 profesionales, cerca del 7,5% de su plantilla en el país, una medida que ha sido rechazada por las organizaciones sindicales.