El secretario permanente del Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB), Narciso Casado, ha señalado este viernes que, aunque la región dispone de importantes ventajas para captar inversión foránea, Iberoamérica "necesita transformar su imagen en confianza y seguridad para quienes deciden invertir".
En una conversación con Europa Press, Casado ha repasado la utilidad de la plataforma iberoamericana para inversores y ha explicado qué balance le hubiera gustado que se llevasen los empresarios tras el XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano, celebrado los días 3 y 4 de noviembre en Madrid.
Al analizar la imagen que proyecta Iberoamérica ante los mercados, el representante de CEIB ha advertido de que existe una distancia entre el potencial real de la zona y la percepción que se tiene desde el exterior.
"En ocasiones, la imagen que se proyecta de la región no refleja suficientemente las oportunidades que puede llegar a ofrecer", ha explicado.
Para revertir esta situación, ha defendido que es imprescindible avanzar "en seguridad jurídica, estabilidad regulatoria y marcos normativos previsibles" que faciliten a las compañías tomar decisiones a largo plazo y sacar adelante sus iniciativas "con garantías", según ha subrayado el también director del Gabinete de Presidencia y de Relaciones de CEOE.
En esta línea, Casado ha detallado los elementos que convierten a un país en "atractivo para la inversión", ya que, en su opinión, cualquier inversor prioriza la estabilidad y la fortaleza institucional, la continuidad de las políticas económicas y la capacidad de cada Estado para ofrecer un entorno favorable a la actividad empresarial.
España, socio clave y puente entre Europa y Latinoamérica
Al ser preguntado por el papel de España como enlace empresarial entre Europa y América Latina, el secretario del consejo de empresarios en Iberoamérica ha recalcado que el país "es un socio inversor estructural de la región" y "uno de los principales inversores extranjeros en muchos países". En este punto, ha recordado que España concentra el 40% del 'stock' de inversión extranjera directa en Bolivia y el 30% en Ecuador.
"La región cuenta con 419 instrumentos comerciales vigentes con el resto del mundo, que equivalen a 215 tratados distintos, y el 84% de los países latinoamericanos tiene ya acuerdo con la Unión Europea, y el acuerdo UE-Mercosur, firmado en enero y de aplicación provisional desde mayo, reduce o elimina aranceles en más del 90% de las líneas", ha destacado Casado al referirse a las oportunidades que abre la red de acuerdos comerciales.
No obstante, ha advertido de que el gran desafío es que las compañías, en especial las pymes, conozcan y aprovechen estos instrumentos. Ha recordado que las pequeñas y medianas empresas suponen cerca del 99% del tejido productivo en América Latina y emplean a casi el 67% de los trabajadores, aunque "solo una de cada diez exporta".
Con el fin de reducir esta brecha, ha presentado la plataforma Conecta-Espacio Empresarial Iberoamericano, que ha definido como "una plataforma para identificar contactos, interconectar empresas y abrir posibilidades reales de negocio a ambos lados del Atlántico", remarcando que "los empresarios no saben de fronteras, solo saben de oportunidades".
Impulso al sector privado y continuidad tras el Encuentro
En cuanto a las conclusiones del Encuentro, Casado ha expresado su aspiración de que el sector privado "salga de Madrid más reforzado y comprometido con el sistema de Cumbres Iberoamericanas, y que ese compromiso se convierta en hechos", planteando como meta central que las compañías "se conviertan en agentes activos del proceso de integración regional".
"Es realmente importante poner nuestras redes y capacidades al servicio de que los acuerdos de las Cumbres lleguen de verdad a las empresas, al igual que es necesario que la voz del sector privado tenga un lugar estable en el proceso de Cumbres con seguimiento y resultados de un encuentro al siguiente", ha expresado el director de relaciones con Iberoamérica de CEOE.
Del mismo modo, Casado ha defendido que los asistentes debían abandonar Madrid con "una visión clara" de las oportunidades existentes en Iberoamérica y con "la certeza de que tenemos mayor capacidad de aprovechar las oportunidades cunado se trabaja de formad coordinada".
El responsable del CEIB ha considerado "fundamental" que las organizaciones empresariales concluyan el Encuentro con una agenda común y con más capacidad para trasladar las demandas de sus compañías a los gobiernos. Ha insistido en que la integración empresarial se apoya en "relaciones de confianza, conocimiento mutuo y capacidad para trabajar juntos a largo plazo".
Asimismo, Casado ha recalcado que "el trabajo no debe terminar con el Encuentro" y ha insistido en la importancia de dar continuidad a lo debatido para que las organizaciones e instituciones empresariales estudien las medidas que permitan avanzar a la región.
"El evento debe servir para acercar a todos los actores del espacio iberoamericano, facilitar nuevas alianzas y ayudar a que las oportunidades identificadas se conviertan en iniciativas empresariales concretas", ha defendido, en referencia al modelo de las 4T (Territorio, Talento, Transformación y Tracción), que se ha incorporado a la hoja de ruta del CEIB tras su adopción en la última edición del Foro Iberoamericano de la Mipyme en Tenerife.