CCOO ha exigido a Dcoop y Acesur, nuevos dueños de Deóleo, que aseguren el empleo, la estabilidad en las condiciones laborales y el respeto íntegro a los derechos de la plantilla tras el cambio de manos de la compañía. Al mismo tiempo, el sindicato ha valorado positivamente que una firma emblemática del sector oleícola, con sede social en Córdoba, pase a estar controlada por capital andaluz.
La organización sindical, mayoritaria en Deóleo con 13 delegados, sostiene que la operación debe ir acompañada de un “compromiso firme” con los trabajadores, a quienes considera pieza clave para el futuro del grupo.
En esta línea, el delegado sindical de Deóleo Global y responsable del sector del aceite en CCOO de Industria de Andalucía, Clemente Revuelta, ha subrayado que la compañía dispone de profesionales “altamente cualificados” en todas sus áreas y departamentos, cuyo empleo debe preservarse.
CCOO ha puesto de relieve la implicación de la plantilla de las oficinas centrales, de la red comercial de Rivas-Vaciamadrid y de la fábrica de Córdoba Carbonell, que durante años “han afrontado reestructuraciones, ajustes organizativos y adaptaciones del negocio”. Un esfuerzo que, según el sindicato, ha permitido a Deóleo sostener su posición de liderazgo en el sector y reforzar el valor de sus marcas.
Por este motivo, Revuelta defiende que el tamaño actual de la empresa se ajusta a las necesidades reales de actividad y volumen de negocio, y reclama que se garantice la continuidad de todos los puestos de trabajo y de los distintos centros productivos y administrativos.
Del mismo modo, ha resaltado la relevancia estratégica de la planta de Córdoba y de la marca Carbonell, nacida en Andalucía hace más de 160 años y considerada un referente internacional del aceite de oliva español. A su entender, la protección de este patrimonio industrial, empresarial y humano debe integrarse en cualquier plan de futuro para la compañía.
RECLAMA MEJORAS SALARIALES Y EL CIERRE DE LOS CONVENIOS
El sindicato ha recordado que siguen en marcha las negociaciones de los convenios colectivos de las oficinas de Madrid y de la fábrica de Córdoba, por lo que insta a la dirección y a los nuevos accionistas a cerrar acuerdos que aseguren el mantenimiento del empleo y de la actividad en todos los centros, así como la consolidación de los derechos laborales vigentes.
CCOO también demanda una actualización de los salarios acorde con los beneficios de la empresa y ligada al IPC real, con el objetivo de salvaguardar el poder adquisitivo de la plantilla.
Además, Revuelta considera que, si la operación contempla incentivos y compensaciones vinculadas a la venta para determinados niveles directivos, debe articularse igualmente una respuesta para quienes generan día a día el valor de la compañía con su trabajo.
Por último, ha llamado tanto a los actuales accionistas, entre los que figuran los fondos Alchemy y CVC, como a los nuevos propietarios, Dcoop y Acesur, a alcanzar acuerdos que aporten estabilidad y confianza a los trabajadores y permitan cerrar los convenios colectivos con garantías suficientes de empleo, estabilidad y mejora de las condiciones laborales.