Comité de empresa y Dragados Offshore en la Bahía de Cádiz cierran un preacuerdo para el nuevo convenio colectivo

Comité y empresa de Dragados Offshore pactan un preacuerdo de convenio para 1.200 empleados en la Bahía de Cádiz, pendiente ahora del voto de la plantilla.

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Trabajadores del metal durante la huelga de junio de 2025 en Cádiz. ARCHIVO. Nacho Frade - Europa Press

Trabajadores del metal durante la huelga de junio de 2025 en Cádiz. ARCHIVO. Nacho Frade - Europa Press

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El comité de empresa de Dragados Offshore en la Bahía de Cádiz y la dirección han alcanzado este viernes un preacuerdo para el nuevo convenio colectivo, que afectará a unos 1.200 empleados y que deberá someterse ahora a la votación de la plantilla para su ratificación definitiva.

En un audio remitido a los medios, el secretario general de FICA-UGT en Cádiz, Antonio Montoro, ha precisado que la consulta a los trabajadores tendrá lugar el próximo miércoles 22 de abril. Además, ha señalado que el martes anterior se celebrarán asambleas informativas en los tres turnos de la factoría para exponer los detalles del preacuerdo.

“Podemos estar satisfechos con este preacuerdo, siempre y cuando sean los trabajadores al final los que den el visto bueno”, ha manifestado Antonio Montoro, quien ha añadido que, si se obtiene “una respuesta positiva” en la votación, el texto se elevará el 23 de abril al Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (Sercla) para su refrendo formal.

En la negociación se han abordado cuestiones como la revisión salarial para todo el personal de planta, el abono del “cien por cien” del complemento especial desde la firma del convenio, “acabar con la discriminación de impedir el acceso a un puesto de trabajo a los hijos de los trabajadores”, así como “facilitar la conciliación y establecer un plus de responsabilidad e incentivos para los encargados, entre otros puntos”.

La plantilla de Dragados ya había decidido el pasado domingo abrir un periodo de diálogo con la empresa tras una reunión en el Sercla entre la compañía y las secciones sindicales.

Durante esta fase negociadora quedaron en suspenso las movilizaciones previstas, que incluían paros de dos horas a partir del lunes 13 de abril en días alternos, retomándose “la normalidad en los tajos”. El calendario de protestas contemplaba culminar con una huelga indefinida a partir del 4 de mayo si no se alcanzaba un entendimiento.