Las acciones de Deoleo han registrado este jueves un fuerte correctivo en Bolsa, con un desplome superior al 21% en una sesión marcada por la victoria del consorcio formado por Dcoop y Acesur en la puja por el fabricante de Hojiblanca y Carbonell. La oferta conjunta de ambas compañías se ha impuesto a la del grupo aceitero sevillano Migasa y a la italiana Coricelli en una operación valorada en 520 millones de euros.
En concreto, los títulos del fabricante de Hojiblanca y Carbonell, que ya caían cerca de un 22% a media sesión, han mantenido la presión vendedora durante toda la jornada bursátil hasta finalizar con un retroceso del 21,1%, situando el precio de la acción en 0,273 euros.
Este batacazo bursátil se produce después de que el consorcio español Dcoop y Acesur se haya impuesto a la española Migasa y a la italiana Coricelli en la puja por Deoleo, lo que dará lugar a un nuevo gigante español del aceite de oliva.
Deoleo y sus principales accionistas han dado su apoyo a la propuesta del consorcio español por su “atractivo y sólido respaldo financiero”, así como por la “alta certidumbre de ejecución que garantiza esta operación” y la visibilidad favorable sobre los plazos de cierre.
La compañía destaca que Acesur y Dcoop, con un “profundo arraigo en la tradición olivarera española”, aportan una “fuerte conexión con el origen, gran capilaridad agrícola y una destacada capacidad productiva”, elementos que encajan con la estructura de Deoleo en el “marketing de gran consumo” y sus redes comerciales internacionales.
El presidente de Deoleo, Ignacio Silva, ha asegurado que la operación “reconoce el trabajo desarrollado en los últimos años y el constante respaldo de los accionistas mayoritarios, poniendo en valor un porfolio de marcas icónicas que forman parte de nuestro patrimonio agroalimentario”.
También ha subrayado que la alianza con Acesur y Dcoop “refuerza de manera decisiva el liderazgo de Deoleo en toda la cadena de valor del aceite de oliva y aporta certidumbre operativa a los productores y al sector en general”.
Por su parte, el presidente de Dcoop, Antonio Luque, ha recalcado que con esta adquisición buscan que las “familias que llevan generaciones dedicadas al olivar puedan seguir viviendo de él y ofrecer un futuro prometedor a las nuevas generaciones de agricultores”. “Aumentar el consumo de aceite de oliva en el mundo es también una oportunidad para fortalecer nuestras comunidades rurales y nuestros pueblos”, ha señalado.
El consejero delegado de Acesur, Gonzalo Guillén, ha recordado que las marcas de Deoleo, como Carbonell o Carapelli, “se han ganado la confianza de generaciones de consumidores en todo el mundo”. “Nuestra ambición es reforzar ese vínculo y seguir llevando el aceite de oliva a nuevos mercados, con la calidad, la trazabilidad y la excelencia como pilares”, ha añadido.
De este modo, ambas compañías españolas han querido lanzar un mensaje de “confianza y tranquilidad” a las plantillas de Deoleo, Acesur y Dcoop, al considerar que el éxito del proyecto se sustenta en el conocimiento, la experiencia y el talento de las personas que han impulsado el crecimiento de las tres organizaciones durante décadas.
El Gobierno respalda la compra de Deoleo
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha definido este jueves como “muy buena noticia” que el grupo cooperativo andaluz Dcoop y el grupo aceitero también andaluz Acesur hayan ganado la puja por Deoleo en una operación cifrada en 520 millones de euros.
Según ha indicado, esta “transacción mercantil y privada” permitirá que “se refuerce la presencia --del aceite de oliva español-- en comercialización”, además de aportar “estabilidad a la industria transformadora y en las entregas que los agricultores hacen”, dado que Deoleo no produce, sino que compra aceite de oliva para su posterior envasado y venta.
Planas ha realizado estas declaraciones ante los medios en el Foro de las regiones innovadoras, en el marco de Expo Agritech 2026 en Málaga. A su juicio, y “con todo el respeto al resto de los aspirantes”, la operación tiene otro “elemento importante”: que los compradores sean españoles, lo que “refuerza la presencia --de España-- en la comercialización”.