easyJet y Rolls-Royce han comunicado este miércoles que han llevado a cabo con éxito la primera prueba de un motor aeronáutico Rolls-Royce Pearl 15, adaptado y alimentado exclusivamente con hidrógeno como combustible.
Ambas compañías subrayan que esta prueba supone “un importante hito” para la aviación, especialmente en el marco de los esfuerzos del sector por recortar sus emisiones. El ensayo se ha desarrollado en el Stennis Space Center de la NASA, próximo a Bay St. Louis (Misisipi).
Este avance se integra en un programa de cuatro años entre Rolls-Royce, easyJet y otros socios internacionales destinado a investigar el uso del hidrógeno como posible combustible aéreo y a generar conocimiento técnico que permita futuras soluciones de propulsión.
easyJet ha desempeñado un papel clave y ha apoyado el desarrollo de la tecnología de turbinas de gas alimentadas con hidrógeno, alineada con sus objetivos de descarbonización a largo plazo.
La ampliación de la alianza de Rolls-Royce con Tata Consultancy Services (TCS) ha impulsado el avance hacia sus metas tecnológicas, aportando capacidades adicionales que han permitido acelerar el programa.
En esta fase, los ingenieros demostraron que un motor a reacción moderno, apto para aviones de pasillo único, puede operar con hidrógeno gaseoso de forma segura durante todo un ciclo de vuelo simulado, incluyendo el arranque, el despegue, la fase de crucero y el aterrizaje.
El programa de Rolls-Royce ha seguido una estrategia incremental basada en la maduración tecnológica. Desde las primeras pruebas de motor en Boscombe Down (Reino Unido) en 2022, la tecnología se ha ido ampliando mediante una campaña en Reino Unido y Europa de ensayos de componentes y sistemas, que incluyó la puesta en marcha de una instalación de pruebas de hidrógeno a escala real en el HSE, antes de su integración completa en un motor demostrador alimentado por hidrógeno.
Las primeras modificaciones se centraron en adaptar el motor para reemplazar el combustible convencional por hidrógeno, considerando tanto las emisiones de carbono como las no relacionadas con dióxido de carbono mediante un programa específico de combustión.