El Barrio planta cara a The District: 70 organizaciones de inquilinos se unen en Madrid contra el negocio inmobiliario

Mientras fondos como Blackstone, Brookfield o Azora analizan en IFEMA nuevas oportunidades de inversión, sindicatos y movimientos por la vivienda de Europa, América y Australia celebran una contracumbre para reclamar alquileres regulados, contratos estables y mayor capacidad de decisión para quienes habitan las ciudades.

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Cartel anunciador de El Barrio, contracumbre inmobiliaria
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Madrid será por cuatro días punto de encuentro del movimiento internacional por el derecho a la vivienda. Del 24 al 27 de septiembre, sindicatos de inquilinos, plataformas vecinales y organizaciones sociales celebrarán El Barrio, una contracumbre concebida expresamente como contrapunto a The District, el gran foro del capital inmobiliario que reúne esta semana en IFEMA a fondos de inversión, bancos, promotores y gestores de activos.

El contraste forma parte de la propia estrategia política del encuentro. Mientras en The District se habla de activos, rentabilidad, financiación y nuevas fórmulas residenciales, El Barrio quiere situar en el centro las consecuencias sociales de esas decisiones: subidas del alquiler, contratos temporales, turistificación, expulsión de vecinos y pérdida de capacidad para decidir sobre el futuro de las ciudades.

“No queremos que la ciudad se decida en los mercados, sino en los barrios”, sostienen los organizadores. Su lema, “¡Inquilinas del mundo, uníos!”, resume el objetivo de levantar una estructura internacional capaz de responder a un mercado inmobiliario que opera cada vez más allá de las fronteras nacionales.

70 organizaciones frente a los grandes fondos

El encuentro está impulsado por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, la Confederación de Sindicatos de Inquilinas y la Coalición Europea de Acción por el Derecho a la Vivienda y a la Ciudad (EAC).

Participarán 70 organizaciones, la mayoría radicadas fuera de España. De ellas, 55 trabajan específicamente en defensa del derecho a la vivienda y contra el rentismo y la especulación. También habrá representantes del sindicalismo laboral, el ecologismo, el movimiento antirracista, la educación y la defensa del territorio.

Entre los colectivos internacionales figuran London Renters Union, Los Angeles Tenants Union, Living Rent de Escocia, Droit au Logement de Francia, Deutsche Wohnen & Co Enteignen de Berlín, Renters and Housing Union de Australia y organizaciones procedentes de Portugal, Italia, Irlanda, Bélgica, Grecia, Polonia, Hungría, Ucrania, Serbia, República Checa, Brasil, Argentina, México y Colombia.

Desde España acudirán, entre otros, el Sindicato de Inquilinas de Madrid, el Sindicat de Llogateres de Catalunya, distintas plataformas de afectados por la hipoteca, sindicatos territoriales de inquilinos, CGT, CNT, LAB, Ecologistas en Acción y Regularización Ya. “Ellos tienen el capital internacional. Nosotras tenemos la organización internacional”, proclaman los convocantes al describir su enfrentamiento con el modelo representado por The District.

Dos modelos opuestos de ciudad

La coincidencia entre ambos eventos no es casual. The District congrega del 22 al 24 de septiembre a más de 15.000 profesionales, 450 expertos y representantes de más de 360 firmas en IFEMA Madrid. Entre sus participantes aparecen grandes gestoras y fondos como Blackstone, BlackRock, Brookfield, Norges Bank Investment Management, Tikehau, Nuveen, Starwood, Ardian y Azora.

Durante sus tres jornadas, el sector debate sobre el nuevo ciclo de inversión inmobiliaria, la financiación de operaciones, el crecimiento del alquiler institucional, el flex living, las residencias de estudiantes, los centros de datos o la forma de hacer atractiva la vivienda asequible para el capital privado.

El Barrio plantea el marco contrario. Frente a la vivienda entendida como activo financiero, defiende su consideración como hogar y derecho. Sus reivindicaciones incluyen precios regulados, contratos de alquiler estables o indefinidos y una mayor capacidad de decisión de los residentes sobre la transformación de sus barrios.

Los organizadores identifican además el coliving, el flex living, el alquiler de habitaciones y los contratos de temporada como mecanismos que pueden facilitar la elevación de precios y eludir las protecciones asociadas al alquiler residencial permanente.

La huelga de alquileres vuelve al debate

Uno de los asuntos centrales será la recuperación de la huelga de alquileres como herramienta de presión colectiva. Organizaciones de Madrid, Cataluña, Los Ángeles y Lyon expondrán experiencias recientes y debatirán cómo convertir conflictos individuales —como una subida de renta, una no renovación o una amenaza de expulsión— en respuestas coordinadas frente a un mismo propietario.

El debate no equivale todavía a una convocatoria internacional para dejar de pagar el alquiler. El propósito anunciado es intercambiar métodos de organización y estudiar cómo ampliar este tipo de conflictos ante el encarecimiento de las rentas y la concentración de viviendas en manos de grandes propietarios.

La mesa sobre huelgas de alquileres se celebrará el viernes 25 de septiembre, a las 18.30 horas, en la Fundación Abogados de Atocha de Madrid.

Un documental para mostrar el negocio desde dentro

El programa arrancará el jueves 24 con la proyección de Se nos ha ido de las manos: Un activo seguro, el documental de Carles Tamayo y Fernando Cervera que se adentra en el mercado inmobiliario desde la posición de un supuesto inversor.

La producción muestra el lenguaje y los mecanismos empleados para transformar viviendas habitadas en productos de inversión: los pisos pasan a denominarse “unidades”, los edificios se presentan como activos y los hogares con familias dentro se comercializan como inmuebles “en rentabilidad”.

Después de la proyección, sus creadores participarán en un coloquio sobre el funcionamiento del negocio y sus efectos sobre los inquilinos.

El programa también abordará las políticas europeas de vivienda, los controles de precios, los contratos indefinidos, el futuro plan europeo de vivienda asequible, el sinhogarismo, la segregación residencial, el racismo, la justicia energética, la turistificación y la gentrificación.

Una declaración para coordinar al movimiento europeo

El Barrio da continuidad al Congreso Internacional de Sindicatos de Inquilinas celebrado en Barcelona en 2024, en el que participaron colectivos de 20 países. Aquel encuentro concluyó con una declaración que defendía la construcción de sindicatos y redes estables de solidaridad internacional.

Las organizaciones participantes prevén aprobar ahora una Declaración de Madrid con la hoja de ruta del movimiento europeo por el derecho a la vivienda para los próximos años.

La clave estará en comprobar si el documento se limita a formular reivindicaciones generales o si incorpora compromisos concretos: campañas simultáneas en diferentes ciudades, respuestas coordinadas contra grandes propietarios, apoyo internacional en conflictos locales o una estrategia común sobre las huelgas de alquileres.

De ese resultado dependerá que El Barrio quede como el contrapunto simbólico a The District o se convierta en el punto de partida de una organización internacional con capacidad para enfrentarse a los grandes actores del mercado inmobiliario.