El diputado del BNG, Néstor Rego, sostiene que es “inevitable” la dimisión del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, tras la tragedia ferroviaria de Urda (Toledo), y reclama una investigación en “profundidad” sobre el siniestro, que ha causado al menos 69 víctimas mortales.
En una rueda de prensa en el Congreso, previa a la comparecencia de Puente ante la Diputación Permanente, Rego ha recordado que su grupo evitó exigir responsabilidades políticas en las primeras horas posteriores al accidente. Sin embargo, ahora entiende que resulta “una cuestión inevitable” que el titular de Transportes asuma responsabilidades, aunque ha subrayado que, a su juicio, parte de los fallos del sistema ferroviario proceden de décadas de políticas impulsadas tanto por PSOE como por PP.
Además de la petición de dimisión, el representante del Bloque ha incidido en que siguen sin aclararse cuestiones clave sobre lo sucedido, entre ellas por qué se produjo el fallo de los sistemas de seguridad LZB, por qué el sistema más avanzado ERTMS continúa sin estar plenamente operativo o por qué no se ha reforzado la plantilla pese al proceso de liberalización ferroviaria que abrió la puerta a la entrada de operadores como Iryo y Ouigo.
Rego ha insistido finalmente en la necesidad de una investigación exhaustiva de lo ocurrido en Urda para evitar que se repita lo que, a su entender, pasó tras el accidente de Angrois en 2013, cuando, según ha denunciado, PSOE y PP cerraron “el llamado Pacto de la Curva” con el fin de impedir cualquier indagación profunda y que toda la responsabilidad recayese exclusivamente en el maquinista del tren.