El barril de petróleo Brent, referencia para Europa, avanzaba alrededor de un 2,5% este viernes y se situaba en torno a los 118 dólares por unidad, mientras la guerra en Irán se prolonga más de ocho meses desde el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí sobre el país asiático y con las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, las ‘midterms’, previstas para este 3 de noviembre.
El crudo se mueve así en cotas que no se veían desde abril, en un contexto en el que el encarecimiento energético ha llevado la inflación de la eurozona al 3,8% en septiembre, su nivel más alto de los últimos tres años, y ha impulsado el Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos hasta el 3,7%, con previsiones de nuevas subidas en octubre.
Al mismo tiempo, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en el mercado estadounidense, rebasaba los 104 dólares por barril, con un avance intradía superior al 2%.
En el estrecho de Ormuz, las tensiones siguen sin remitir. El Gobierno iraní ha comunicado la destrucción de “un dron naval enemigo”, sin aportar por ahora más información sobre el suceso, mientras insiste en que el paso, clave para el transporte mundial de crudo, permanece cerrado.
Washington, por su parte, sostiene que no existe tal bloqueo en Ormuz, al considerar que mantiene el control militar de la zona, aunque su despliegue se circunscribe al exterior del corredor marítimo. El comandante del CENTCOM, Brad Cooper, ha recalcado este viernes que durante una visita reciente pudo observar “decenas de buques comerciales”, incluidos portacontenedores y metaneros, navegando por el estrecho de Ormuz, además de unidades militares desplegadas en el área.
El jueves trascendió que Irán habría recibido una misiva del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, cuyo contenido no ha sido revelado, en un contexto marcado por la posibilidad de retomar las conversaciones de paz entre Washington y Teherán.
Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha negado haber dado instrucciones para reabrir formalmente el diálogo. “De lo que se trata es de que necesitan ayuda con suministros médicos y varias cosas. Me preguntó qué pensaba. Le dije: 'Si quieres hacer eso, está bien'”, indicó sobre estos contactos con Teherán.
El próximo 3 de noviembre se celebran en el país norteamericano las elecciones legislativas de medio mandato, las ‘midterms’, en las que se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 asientos del Senado, con la guerra de Irán y el coste de la energía en el centro del debate político.
El actual inquilino de la Casa Blanca ha señalado además estos comicios como un hito clave para adoptar decisiones sobre el conflicto, que supera ya los ocho meses desde que arrancó la ofensiva estadounidense-israelí el 28 de febrero.
“Algo pasará relativamente pronto, en un sentido o el otro”, afirmó Trump hace algo más de una semana, subrayando que “la mayoría de la gente parece pensar que será tras las elecciones”. En esas fechas, el diario estadounidense ‘The New York Times’ apuntó que tanto Washington como Teherán tendrían listos planes para nuevos ataques una vez superadas las ‘midterms’, en un clima de creciente intercambio de acusaciones y amenazas ante el riesgo de una nueva escalada a gran escala en Oriente Próximo.
Las petroleras disparan sus beneficios
El repunte del precio del crudo ha impulsado con fuerza los resultados del tercer trimestre de las grandes petroleras estadounidenses, que registran beneficios récord apoyados, entre otros factores, en el encarecimiento del petróleo.
BP elevó en un 258% sus ganancias en los primeros nueve meses del año, mientras que su beneficio neto entre julio y agosto se disparó un 304%. A su vez, Chevron incrementó sus resultados un 154% hasta septiembre y ExxonMobil logró una mejora del 52% frente al mismo periodo del ejercicio anterior.