El barril de petróleo Brent, referencia para Europa, ha retrocedido con fuerza por debajo de los 105 dólares, hasta los 104,50 dólares, lo que supone una corrección cercana al 7%, incluso después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiterara que no tiene urgencia en cerrar un pacto con Irán para poner fin a la guerra.
Al mismo tiempo, el crudo West Texas Intermediate (WTI), indicador clave en el mercado estadounidense, cotiza por debajo del umbral de los 100 dólares, en torno a los 98 dólares, tras registrar un descenso del 6%. En paralelo, el contrato TTF negociado en los Países Bajos, referencia europea para el gas natural, se sitúa en 48,87 euros por megavatio hora, lo que implica una caída del 5,6%.
El retroceso de las cotizaciones en los mercados energéticos se produce aun cuando los indicios no apuntan a una solución rápida del conflicto, a la vista de las últimas manifestaciones del inquilino de la Casa Blanca sobre la posibilidad de reanudar los bombardeos contra la República Islámica de Irán y su mensaje de que no tiene prisa por alcanzar un acuerdo de paz.
"No tengo prisa. Nunca he pensado: 'Las elecciones de mitad de mandato, qué prisa tengo'. Yo no tengo prisa. Lo ideal sería que muriera poca gente, en lugar de mucha. Podríamos hacerlo de cualquier forma, pero preferiría que muriera poca gente", ha sostenido Trump este miércoles.
Del mismo modo, el dirigente estadounidense afirmó en los últimos días haber frenado un ataque inminente sobre Teherán, que habría supuesto retomar la guerra a gran escala, con el fin de conceder una oportunidad adicional a las negociaciones, después de mantener contactos con distintos países de la región.
A pesar de ello, en la última jornada las autoridades iraníes han señalado que 26 buques atravesaron el estrecho de Ormuz, entre ellos varios petroleros, pese a las limitaciones impuestas por Teherán y Washington al tránsito marítimo.
De hecho, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha elevado este miércoles a 90 el número de embarcaciones a las que ha bloqueado el paso en la zona, incluidas cuatro que han sido "inmovilizados", tras más de un mes de bloqueo estadounidense.
Por otro lado, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido de que el cierre del estrecho de Ormuz no constituye solo una interrupción puntual del transporte marítimo, sino el arranque de una crisis agroalimentaria estructural que podría provocar fuertes incrementos en los precios de los alimentos en un horizonte de entre seis y doce meses.
En este contexto, el Brent continúa claramente por encima de los 72 dólares en los que se encontraba antes del inicio de la ofensiva estadounidense-israelí, aunque se mantiene por debajo del máximo histórico alcanzado en abril, cuando llegó a 126 dólares por barril.
La práctica paralización del tráfico marítimo en Ormuz ha obligado a los productores del Golfo a recortar su bombeo, lo que a su vez ha alimentado la escalada previa de las cotizaciones del petróleo y del gas natural, mientras el sector permanece pendiente de una posible desescalada en la zona y del cese de los ataques.