La reforma legislativa para asegurar a los mutualistas alternativos una pasarela al RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) afronta sus días decisivos en el Congreso, con la votación de sus enmiendas en Comisión. Y, si supera este trámite, su votación final en el Pleno, previsiblemente la próxima semana.
La propuesta se examina tras llegar desde la ponencia sin ningún voto en contra, pero con sus apoyos aún por definir. Todos los partidos optaron por abstenerse para no bloquear la reforma, tras la incorporación de varias enmiendas a iniciativa del PSOE.
Aunque ninguna formación haya confirmado su apoyo, varias fuentes de la Comisión dan por sentado a Demócrata que la proposición de ley superará su votación y llegará al Pleno. Otra cosa es cómo, ya que tendrá que votar también todas las enmiendas que queden ‘vivas’.
En todo caso, sí ven posible que salga a adelante una pasarela ‘de mínimos’ que garantice una pensión digna a gran parte de los mutualistas
En el aire quedan cuestiones como los tiempos del traspaso de fondos de las mutualidades a la Seguridad Social, el tratamiento fiscal que se aplique cuando esto se lleve a cabo y si la pasarela estará abierta a colectivos que ahora mismo quedan fuera.
Es el caso, tal y como queda redactado, de los mutualistas ya jubilados y también aquellos que contabilicen 15 años cotizados a la Seguridad Social y que, por tanto, tengan reconocido el derecho a percibir una pensión pública.
Negociaciones en curso
Durante los últimos días, los grupos han intercambiado propuestas para continuar enmendando la iniciativa. En el caso de Sumar, según han informado fuentes de esta coalición, existen negociaciones para ampliar a más personas el acceso a la pasarela más ventajoso, previsto para los mutualistas con más edad.
La ponencia acordó una equivalencia entre cada mes completo de alta y cotizado en la mutualidad y su equivalente en el RETA para aquellos mutualistas mayores de 55 años en 2022, a efectos de calcular la cuantía de la pensión. Ese umbral, según informan estas fuentes, podría modificarse para dar cabida a un mayor número de mutualistas.
Otras de las negociaciones afecta a la forma en la que los mutualistas convertirían sus fondos en aportaciones en cotizaciones a la Seguridad Social para su conversión en una pensión de jubilación.
Concretamente, en la referencia a la actualización del IPC a aplicar sobre las aportaciones, que Sumar pretende que sea la actualización que aplicó el Gobierno de turno sobre las bases de cotización.
¿Qué propuestas aprobó la ponencia?
Sin límites temporales. La pasarela quedaría abierta a mutualistas que hayan entrado a la mutua a partir de 2013 y ya no se exige haber estado colegiado hasta 2022.
Coeficiente. Se fija en 0,77 el coeficiente a aplicar al convertir el capital acumulado por los mutualistas en el equivalente a la cotización de la Seguridad Social. Este coeficiente se aplica a la base mínima de cotización equivalente para descontar aquellas contingencias de las que el mutualista no se ha beneficiado por estar en otro sistema. La iniciativa lo fijaba entre la horquilla del 0,67 y 0,87.
1 a 1 pero poco. A aquellos mutualistas mayores de 55 años en 2022 se les aplicaría, tal y como está ahora mismo el texto, la demandada regla de 1 a 1, pero sólo a efectos de calcular el coeficiente que se aplica a la base reguladora de su pensión (y así calcular su cuantía). Cada mes completo de alta y cotizado en la mutualidad se computará como un mes completo de alta en el RETA, con el fin de facilitar el reconocimiento de una pensión.
Rescate de años cotizados. Se permite reconocer años de cotización a antiguos mutualistas que perdieran sus aportaciones al salirse del sistema antes de su transformación en uno de capitalización y no alcancen 15 años de cotización en la Seguridad Social. Los convenios que firmen podrán reconocer hasta cinco años de cotización adicional.
Equiparación de cuotas (o prestaciones). La iniciativa elevaba del 60% al 80% la cuantía de las prestaciones a abonar por las mutuas o el de las cuotas a abonar por los mutualistas con el fin de intentar equiparar ambos sistemas. Ahora la ponencia fija este porcentaje en un 100%.
Es decir, las mutuas deberán abonar en sus pensiones el equivalente a la pensión mínima de la Seguridad Social (o equivalente por tramo de cotización si es superior) o, en su caso, exigir una cuota equivalente a la que le correspondería en el sistema de cotización por ingresos reales del RETA.
Fin de la alternatividad en 2028. Se retrasa un año el fin de la alternatividad, con el compromiso del Gobierno de presentar antes de esta fecha un estudio que analice este régimen, atendiendo el número de personas acogidas a la pasarela, la incidencia del sistema de cotización por ingresos reales y la equiparación de prestaciones.