La afiliación a la Seguridad Social elevó en una décima su ritmo de avance trimestral entre julio y septiembre, hasta el 1%, en términos corregidos de estacionalidad y calendario. Este mayor dinamismo se explica, en buena medida, por el proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes, de acuerdo con el “Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo”, elaborado por el Instituto EY Talento e Innovación junto con BBVA Research y Fedea.
Según el documento, los datos disponibles hasta agosto corroboran la aceleración del número de cotizantes frente al incremento del 0,9% anotado en el segundo trimestre.
En esta línea, los autores del estudio estiman que, sin el efecto directo del proceso de regularización, la afiliación de trabajadores extranjeros a la Seguridad Social habría sido 211.000 personas inferior entre abril y agosto, mientras que el paro registrado se habría reducido en 65.000 personas adicionales.
Las proyecciones del informe señalan que el “shock” asociado a la regularización extraordinaria podría traducirse en un aumento cercano a 550.000 afiliados a la Seguridad Social a lo largo de todo el proceso.
No obstante, el análisis matiza que el efecto último sobre la trayectoria del Producto Interior Bruto (PIB) es todavía incierto, ya que una parte relevante de este ajuste implica formalizar empleos que antes se encontraban en la economía sumergida.
Impulso del empleo en el segundo trimestre
Esta previsión para el tercer trimestre llega tras un segundo trimestre en el que la creación de puestos de trabajo se intensificó, con un avance del 0,7% en la serie corregida del indicador sintético de empleo, dos décimas más que en los tres meses previos. El volumen de ocupación osciló entre el 0,5% que refleja la Encuesta de Población Activa (EPA) y el 0,9% de la afiliación.
El incremento de la ocupación se concentró sobre todo en la población de nacionalidad extranjera y en el empuje de la contratación indefinida.
En contraste, el número de ocupados de nacionalidad española de entre 35 y 54 años se redujo, mientras que el empleo por cuenta propia encadenó su tercer trimestre consecutivo de caída (-1,8%).
En el ámbito del empleo asalariado, la ocupación avanzó un 1,1% trimestral en términos corregidos, apoyada tanto en los contratos temporales (+0,2%) como en los indefinidos (+1,3%).
Al mismo tiempo, la población de nacionalidad extranjera fue la responsable del incremento del 0,5% trimestral de la población activa, que superó los 25,2 millones de personas, tras aumentar su población en edad de trabajar un 2,1% y situar su tasa de actividad en el 71,3%.
Por el contrario, la población activa con nacionalidad española permaneció prácticamente estancada y redujo su tasa de participación en dos décimas, hasta el 56,3%.
Más horas trabajadas y evolución de la productividad
El estudio detecta también un aumento del 0,8% trimestral en el total de horas trabajadas por el conjunto de ocupados, impulsado por un avance del 0,3% en la jornada media por trabajador y por la caída del 3,3% en el número de ocupados que no trabajaron en el periodo.
En lo relativo a la productividad, el PIB por persona ocupada repuntó un 0,1% trimestral, de forma que el margen intensivo compensó el ligero descenso del 0,2% en el PIB por hora trabajada.
En materia de costes laborales, el indicador sintético registró un alza del 3,5% interanual en el segundo trimestre, manteniendo una trayectoria estable respecto al trimestre anterior pese al repunte de la inflación.
La tasa de paro se redujo en una décima, hasta el 10,1%, en un contexto de aumento sostenido de la población activa. Aun así, el informe destaca que el grupo de desempleados de larga duración cayó un 2,9% trimestral, hasta 873.400 personas (el 37,3% del total de parados), mientras la tasa de vacantes permaneció estable en 0,61 puestos por cada cien personas activas.
Impacto de la inteligencia artificial en el empleo
El “Observatorio” examina igualmente el grado de exposición del mercado laboral español a la inteligencia artificial generativa.
La mayor exposición se localiza en ocupaciones administrativas, financieras e informáticas, frente a los niveles muy reducidos que se observan en trabajos manuales, agrícolas y de la construcción.
Estas diferencias se explican también por el nivel educativo —el 40% de los ocupados con estudios superiores desempeñan puestos de alta exposición, frente a menos del 10% de quienes cuentan con educación secundaria obligatoria o inferior— y por la edad, siendo el grupo de 25 a 34 años el más expuesto.
Por comunidades autónomas, la Comunidad de Madrid y Cataluña concentran el mayor porcentaje de empleo en ocupaciones de alta exposición, mientras que la población de nacionalidad extranjera se orienta en mayor medida hacia actividades con menor exposición.
El estudio concluye señalando que, desde 2022, la ocupación en los puestos con mayor exposición a la IA ha crecido por encima de la media, de modo que, hasta ahora, los investigadores no detectan un impacto negativo acumulado sobre la evolución global del empleo.