El coste global del rescate bancario se ha recortado en 5.216 millones de euros, principalmente por los dividendos percibidos por el Estado por su participación en CaixaBank y por la evolución favorable en Bolsa de estos títulos (aunque no se hayan llegado a vender), según ha comunicado este viernes el Tribunal de Cuentas.
El órgano fiscalizador, que pese a su denominación no se integra en el Poder Judicial, ha difundido su quinta fiscalización sobre la reestructuración del sistema financiero, en la que revisa el impacto de los recursos movilizados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el Fondo de Garantía de Depósitos y el Banco de España.
El informe toma como referencia el 31 de diciembre de 2024 y cifra el coste en 66.617 millones de euros. De este importe, 23.345 millones corresponden a aportaciones procedentes del propio sector bancario y 43.272 millones al Tesoro Público. En la anterior fiscalización, con fecha de corte a 31 de diciembre de 2021, el coste estimado ascendía a 71.833 millones.
La disminución del coste se atribuye, sobre todo, a la revalorización contable de la participación del FROB en CaixaBank, que suma 4.470 millones de euros. A ello se añaden los dividendos cobrados, que alcanzan los 490 millones. También se ha considerado como elemento que mitiga el coste la liquidación positiva de productos híbridos financieros y los ingresos derivados de litigios del Fondo de Garantía de Depósitos, por un total de 177 millones.
Si CaixaBank mantiene esta evolución, el coste del rescate continuará reduciéndose. Las cuentas del FROB correspondientes a 2025 recogen una nueva revalorización en Bolsa de la participación en CaixaBank ese ejercicio por 6.555 millones, además de un dividendo complementario de 260 millones de euros en noviembre de 2025 y otro a cuenta en mayo de 2026 de 462 millones.
Atendiendo al tipo de apoyo, las inyecciones de capital y los mecanismos de liquidez, por importe de 52.753 millones de euros, representan el 79% del total, mientras que las garantías otorgadas en los procesos de venta de entidades, con 13.784 millones, suponen el 21%. Los gastos de gestión ascienden a 105 millones de euros (un 0,2% del total), en tanto que los gastos financieros se sitúan en 2.286 millones (un 3%).
El Tribunal de Cuentas detalla que, a 31 de diciembre de 2024, el Tesoro Público había soportado gastos financieros vinculados al préstamo MEDE por 2.127 millones de euros que no se incluyen en el cálculo del coste de la reestructuración bancaria de las entidades analizadas. Si se suman a los 1.369 millones abonados por el FROB e incorporados al coste del proceso de reestructuración bancaria, el desembolso financiero total del préstamo MEDE para el Estado español asciende a 3.496 millones de euros.
Entre las operaciones más gravosas figuran las relativas a BFA/Bankia, con 12.629 millones de euros; Catalunya Banc (CX), con 12.578 millones; Banco CAM, con 12.547 millones; y NovaCaixaGalicia, con 9.140 millones.