El euro frente al dólar se mueve en torno a los niveles más bajos vistos desde mayo de 2025, al situarse en torno a 1,11 dólares. Este comportamiento se produce tras la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de mantener sin cambios los tipos de interés en el 2,5% y en plena cuenta atrás para la salida anticipada de su presidenta, Christine Lagarde, prevista para el próximo 7 de febrero.
Tras conocerse la resolución de política monetaria del BCE, la moneda única llegaba a apreciarse un ligero 0,06% frente al ‘billete verde’, hasta marcar un cruce de 1,1161 dólares, movimiento que no impide que permanezca cerca de los mínimos de mayo de 2025.
Con este comportamiento, la divisa europea acumula desde el arranque de 2026 una caída del 4,97% y registra una depreciación del 4,17% en los últimos doce meses, reflejando la presión que ejercen sobre el euro tanto las decisiones del BCE como la incertidumbre institucional.
El responsable de estrategia de mercados de Ebury, Matthew Ryan, prevé que la incertidumbre sobre el relevo en la cúpula del BCE incremente las oscilaciones en los activos europeos, especialmente en el mercado de divisas, si el proceso de elección del sustituto de Lagarde se alarga en el tiempo.
“Un proceso de sucesión prolongado podría introducir volatilidad adicional en los mercados en un momento de especial fragilidad. Por ello, cuanto antes se anuncie el nombre del sucesor, mejor”, especifica.
La marcha adelantada de Christine Lagarde del BCE abrirá un nuevo hueco en el Comité Ejecutivo, formado por seis integrantes, que se suma a la dimisión de Isabel Schnabel, que abandonará el organismo a finales de 2026, y al final, en mayo de 2027, del mandato del economista jefe, Philip Lane.
De este modo, cobra fuerza la opción de que los países de la UE pacten de una sola vez los tres nombramientos para renovar la mitad del directorio del BCE de cara a 2027. Entre los candidatos con más opciones para la presidencia figuran los exgobernadores de los bancos centrales de Países Bajos y España, Klaas Knot y Pablo Hernández de Cos. Al mismo tiempo, se da por hecho que Francia aspirará al puesto de economista jefe que dejará Lane, mientras Alemania trataría de conservar la silla que ocupa actualmente Schnabel, responsable de las operaciones de mercado del BCE.
En el plano estrictamente monetario, el Consejo de Gobierno del BCE optó por mantener inalteradas las tasas oficiales. La tasa de depósito (DFR) continúa en el 2,5%, la de las operaciones principales de financiación (MRO) en el 2,65% y la de la facilidad marginal de crédito (MLF) en el 2,90%, aunque la institución no cierra la puerta a futuras subidas si las condiciones lo requieren.
“El balance de riesgos en el seno del BCE está cambiando. La preocupación por Francia y el endurecimiento de las condiciones financieras contrarrestan cada vez más la inquietud por una inflación elevada, sobre todo porque buena parte de las presiones recientes sobre los precios procede de los costes energéticos”, asegura el director adjunto de inversiones y responsable de inversión macro del área de renta fija de Goldman Sachs Asset Management, Simon Dangoor.