El metal endurece las bajas médicas y recorta complementos para contener el absentismo laboral

El metal endurece los complementos de baja por enfermedad común para contener un absentismo disparado y a la vez acuerda subidas salariales y busca talento.

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Operarios trabajando en una fábrica Jorge Peteiro - Europa Press
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Los convenios colectivos más recientes del sector del metal han empezado a limitar los complementos por Incapacidad Temporal (IT) derivados de enfermedad común con el objetivo de frenar el repunte del absentismo. Cada jornada laboral faltan a su puesto más de 140.000 profesionales de los más de 2,7 millones de asalariados y autónomos vinculados a esta actividad.

De acuerdo con un informe de negociación colectiva de Confemetal, el absentismo en el metal se ha incrementado un 95% desde 2021. Para contener esta escalada, los nuevos acuerdos están sustituyendo la cobertura tradicional del 100% del salario desde el primer día de baja por fórmulas con límites temporales y recortes económicos.

La práctica más habitual es acotar la duración máxima de estos complementos empresariales, estableciendo topes de entre 100 y 200 días con sueldo íntegro. Es el caso del convenio de la industria del metal de Huelva, a partir de cuyo límite el trabajador sólo percibe la prestación pública básica.

Junto a ello, se penaliza la reincidencia, restringiendo o suprimiendo las mejoras desde la segunda o tercera baja en un mismo año natural. En el comercio del metal de Burgos, la primera baja se cubre 20 días al 100%, la segunda sólo 10 días y la tercera ya no tiene complemento. En provincias como Alicante, Castellón o Tenerife, el salario de los tres primeros días de baja a partir de la segunda ausencia se reduce al 50% o al 60%.

Como medida adicional, la negociación colectiva está impulsando pluses ligados a la presencia efectiva en el puesto. Superar un umbral de ausencias mensuales o anuales, estén o no justificadas, implica perder por completo este incentivo.

En el convenio del comercio del metal de Madrid, el plus de mejora de productividad (1,5% del salario) exige no acumular más de 8 horas de ausencia al mes. A su vez, en los convenios de Ourense y Jaén se introduce y consolida un plus de “asistencia efectiva” que se extingue cuando se registran ausencias continuadas.

Además, varios acuerdos, como el de Alicante, recogen que los complementos de baja concluyen en el momento en que se extingue la relación laboral, evitando que se sigan abonando tras el fin del contrato.

Con carácter general, las restricciones al cobro del 100% no se aplican cuando la IT obedece a accidentes de trabajo o enfermedades profesionales; maternidad, paternidad o riesgos durante el embarazo, ni en los casos de hospitalización o intervenciones quirúrgicas graves.

El absentismo se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las organizaciones empresariales por su impacto directo en la producción, la organización de los turnos y el clima interno de las compañías.

Este asunto figura entre las prioridades de la CEOE, de la que forma parte Confemetal, en la agenda de negociación con CCOO y UGT para renovar el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). El último pacto expiró en 2025 y todavía no se ha iniciado la negociación de un nuevo marco.

Pese a ello, la negociación colectiva del metal está prestando una atención cada vez mayor a la incapacidad temporal por contingencias comunes, por su efecto sobre la actividad del sector, incorporando herramientas para mejorar la gestión de las ausencias.

Según el informe de Confemetal sobre el absentismo laboral entre 2021 y 2024, los costes asociados a bajas por enfermedad común ascendieron a 2.870 millones de euros en 2024, un 90,6% más que en 2021. El lunes se mantiene como la jornada con mayor concentración de bajas semanales.

Subidas salariales del 4,34% en los convenios del metal

La estructura de la negociación colectiva del metal se apoya en el Convenio Estatal del Metal (CEM), que fija el marco general en clasificación profesional, formación y prevención de riesgos laborales, y en una amplia red de convenios provinciales y autonómicos que adaptan las condiciones a la realidad económica de cada territorio.

Este entramado da cobertura a un tejido formado por 220.000 empresas y más de dos millones de personas dedicadas a la industria manufacturera, las instalaciones, el mantenimiento, la reparación y el comercio especializado del metal.

En 2026 se han cerrado 15 convenios del sector que contemplan una subida salarial media del 4,34%, con incidencia sobre 222.000 trabajadores.

Paralelamente, existen 40 convenios con efectos económicos en 2026 que alcanzan a 1,3 millones de empleados. De ellos, 25, es decir, tres de cada cinco, incluyen cláusulas de garantía salarial vinculadas a la inflación, que protegen a cerca de 870.000 trabajadores de la industria y los servicios del metal.

Estos mecanismos permiten revisar automáticamente las tablas cuando el IPC supera las alzas pactadas. Habitualmente se aplica una subida adicional de un punto o se compensa por completo la diferencia respecto al encarecimiento de la cesta de la compra.

Los informes anuales de Confemetal sobre la negociación colectiva de la Industria y Servicios del Metal y del Comercio del Metal constatan que en 2025 los convenios mantuvieron una evolución favorable de los salarios y de las condiciones laborales.

En 2025, el incremento salarial medio ponderado, que combina las subidas retributivas y la reducción de jornada, se situó en el 3,4% en la industria y los servicios del metal y en el 3% en el comercio del metal.

Estas alzas se han acompañado de rebajas graduales del tiempo de trabajo. Según Confemetal, la jornada media anual se ha situado por debajo de las 1.750 horas en la industria y los servicios del metal, en torno a las 38-38,5 horas semanales.

“Estos avances deben seguir apoyándose en mejoras de productividad, innovación y competitividad empresarial, especialmente en un contexto económico marcado por la incertidumbre energética, los cambios tecnológicos y la creciente competencia internacional”, subrayan desde Confemetal.

Faltan 350.000 profesionales en el metal

Al mismo tiempo, la patronal del metal alerta de que uno de los retos más urgentes del sector es cubrir la escasez de mano de obra cualificada.

Según sus estimaciones, las compañías necesitarán incorporar en los próximos años alrededor de 350.000 nuevos profesionales para atender el crecimiento de actividades estratégicas como la Defensa y la Seguridad, la transición energética, las instalaciones de climatización, la eficiencia energética y numerosos oficios tradicionales.

A ello se añade el relevo generacional derivado de las jubilaciones previstas en la industria, con una salida estimada de cerca de 240.000 trabajadores en los próximos años.

“Garantizar la disponibilidad de talento cualificado constituye, por tanto, una prioridad para mantener la competitividad y capacidad de crecimiento del sector”, subrayan desde la patronal metalúrgica.