El valor de la onza de oro ha caído por debajo del umbral psicológico de los 4.000 dólares, regresando a cotas similares a las registradas en julio, en un escenario dominado por los fuertes descensos en Bolsa de las grandes tecnológicas estadounidenses tras difundir sus resultados del tercer trimestre.
En concreto, el precio del metal precioso retrocedía un 3,28%, hasta los 3.899 dólares, al cierre de las plazas europeas. De este modo, el oro acumula una corrección del 11,17% en 2026 y del 2,21% en los últimos doce meses.
Según los analistas de XTB, este ajuste en la cotización del oro se explica porque las fuertes ventas en el sector tecnológico y las llamadas de margen "obligaron a los inversores a liquidar activos líquidos para obtener efectivo".
Aunque tradicionalmente el oro funciona como activo refugio cuando los inversores se apartan del riesgo, los expertos de XTB detallan que, en esta ocasión, el capital que busca protección "está fluyendo principalmente hacia los bonos del Tesoro estadounidense", que se encaminan a firmar su mejor mes desde febrero de 2025.
"Curiosamente, el aumento de los precios de los bonos, que provoca una caída de sus rendimientos, se está produciendo al mismo tiempo que suben los precios del petróleo. Esto reduce la liquidez disponible en el mercado de acciones y arrastra al oro hacia la tendencia bajista", apuntan desde la firma.
En paralelo, esta semana se ha celebrado la reunión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, por sus siglas en inglés), que decidió mantener los tipos de interés sin variación, aunque dejó abierta la posibilidad de un nuevo incremento antes de que termine el año.
"Una economía sólida y una inflación en aceleración reducen los argumentos de la Fed para flexibilizar su política monetaria y, al mismo tiempo, debilitan las perspectivas de alzas del oro", subraya el equipo de inversión de XTB.
Pese al retroceso reciente, gestoras como WisdomTree prevén un nuevo impulso del precio de la onza hasta en torno a 4.800 dólares de cara al tercer trimestre de 2027, apoyado en "la demanda institucional y de los bancos centrales".
"El riesgo de dominancia fiscal podría reforzar el atractivo del oro como reserva de valor si las presiones de financiación del Gobierno minaran la confianza en la política monetaria", afirma la responsable de materias primas y estrategias de inversión de WisdomTree, Nitesh Shah.