El PMI manufacturero de EEUU se enfría en octubre hasta los 54,9 puntos

El PMI manufacturero de EEUU baja en octubre a 54,9 puntos, pero mantiene la expansión entre presión de costes, problemas de suministro y fuerte empleo.

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El Índice de Gestores de Compras (PMI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos descendió en octubre hasta los 54,9 puntos frente a los 55,9 registrados en septiembre, aunque se mantuvo por encima del umbral de 50 puntos que separa la expansión de la contracción. Todo ello se produce en un escenario marcado por el encarecimiento de los costes de los insumos y los problemas persistentes en las cadenas de suministro, según ha comunicado S&P Global este lunes.

En particular, la industria manufacturera estadounidense continuó mostrando una expansión sólida en octubre, si bien con una ligera moderación del ritmo. La producción y los nuevos pedidos siguieron al alza, aunque se mantuvieron obstáculos como el aumento de los costes de los insumos, cuya inflación alcanzó su cota más elevada desde mayo y se situó claramente por encima de la media reciente.

A pesar de ello, las compañías conservaron un nivel de confianza suficiente sobre la evolución futura como para incrementar de forma notable sus plantillas, de modo que el empleo firmó su mayor avance desde abril de 2021.

El impulso de la producción y de los nuevos pedidos continuó apuntalando la expansión del sector, aunque ambos indicadores, al igual que el PMI general, mostraron tasas de crecimiento más moderadas que en septiembre. La producción encadenó su decimoséptimo mes consecutivo de avances, muy ligada al repunte de la cartera de pedidos.

En el capítulo de precios, la inflación de los costes de los insumos se aceleró con fuerza en septiembre hasta situarse en su nivel más alto desde el máximo de casi cuatro años alcanzado en mayo. Los fabricantes indicaron que los gastos en energía, combustible y transporte repuntaron respecto a septiembre y se convirtieron en factores determinantes en el aumento generalizado de los precios aplicados por los proveedores.

Los aranceles añadieron igualmente presión alcista sobre los costes, del mismo modo que el encarecimiento de metales como el aluminio.

Mirando a los próximos doce meses, los fabricantes prevén un incremento de los niveles de producción, mientras que el optimismo global ha mejorado en comparación con septiembre y se sitúa en torno a su pauta histórica. Las compañías han apuntado planes favorables de crecimiento de sus negocios y confían en una reactivación de la demanda, pese a que persisten los retos derivados de los aranceles y de la incertidumbre económica internacional.

El economista jefe de empresas de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson, ha señalado que las fábricas estadounidenses siguieron experimentando una fuerte expansión en octubre, manteniendo el mejor periodo de crecimiento del sector desde comienzos de 2022, y ha subrayado que la recuperación también está impulsando la creación de empleo a un ritmo que no se observaba desde hace cinco años y medio.

No obstante, el analista advierte de que los problemas asociados al propio crecimiento son evidentes, ya que las fábricas se ven con dificultades para atender una demanda muy intensa, en especial de bienes y equipos vinculados con la inteligencia artificial, en un entorno de disrupciones en las cadenas de suministro.