El grupo farmacéutico británico GlaxoSmithKline (GSK) obtuvo en el primer trimestre un beneficio neto atribuido de 1.737 millones de libras (2.005 millones de euros), lo que supone un aumento del 7% frente al mismo periodo del año anterior, y ha reiterado su hoja de ruta para lograr que su facturación crezca hasta un 5% en 2026.
La cifra de negocio de la multinacional avanzó un 1,5%, hasta 7.629 millones de libras (8.805 millones de euros), mientras que el coste de los bienes vendidos se situó en 1.875 millones de libras (2.164 millones de euros), un 3,2% menos.
En cuanto a los gastos de ventas, generales y administrativos, ascendieron a 2.119 millones de libras (2.445 millones de euros), un incremento del 2,3%, y el presupuesto destinado a investigación y desarrollo repuntó un 15,7%, hasta 1.692 millones de dólares (1.950 millones de euros).
Por áreas de actividad, la división de medicamentos especializados sobresalió con un repunte de los ingresos del 14%, hasta 3.226 millones de libras (3.723 millones de euros), mientras que el negocio de oncología registró un aumento de las ventas del 28%, hasta 512 millones de libras (590 millones de euros).
El beneficio por acción (EPS) de la farmacéutica subió hasta 0,426 libras (0,49 euros), frente a las 0,393 libras (0,45 euros) del primer trimestre de 2025, lo que implica un avance del 8,3%.
La compañía mantiene sus objetivos anuales, que contemplan un incremento de la facturación de entre el 3% y el 5% y una mejora del beneficio por acción de entre el 7% y el 9%. En paralelo, prevé que los ingresos por medicamentos especializados crezcan a un ritmo de dígito bajo de dos cifras, mientras que las ventas de vacunas y fármacos genéricos retrocederán en un dígito bajo antes de estabilizarse.
“GSK ha tenido un excelente comienzo de 2026, con un buen desempeño de nuestros principales motores de crecimiento. Además de la eficiencia operativa, nos centramos en la ejecución y la aceleración de la I+D”, ha destacado el consejero delegado de GSK, Luke Miels.